28.02.2016 / Sigue la polémica por el encuentro

Mirá el insólito cambio de protocolo que el Papa utilizó por primera vez con Macri

En el medio de la controversia por la formalidad del encuentro entre Francisco y el Presidente, hubo un detalle que la mayoría pasó por alto. El Sumo Pontífice tuvo que arreglar un cambio de protocolo para mitigar la polémica. Entrá y enterate.



Después de la reunión que tuvieron Mauricio Macri y el Papa, mucho se habló del poco tiempo que duró y la frialdad con la que se manejaron. Tanto, que hasta el propio jefe de Gabinete, Marcos Peña, tuvo que salir a aclarar cómo fue el encuentro. Sin embargo, hubo un gesto del Vaticano, pedido explícitamente por Francisco, que significó un cambio histórico en el estricto protocolo religioso.

Por primera vez en la historia, el protocolo del Vaticano dejó entrar a un presidente católico junto a su esposa no casada por la Iglesia en una visita oficial al Papa. Según La Nación, a Francisco le costó convencer a la Secretaría de Estado de este histórico cambio de reglas del protocolo.

Las antiguas normas, cambiadas por expresa voluntad de Francisco, indicaban que cuando un jefe de Estado llegaba de visita al Palacio Apostólico acompañado de su esposa casada por civil y no por la Iglesia, ésta era saludada por el Papa en otro salón, en forma separada de su marido.

Esta secuencia, por primera vez, no sucedió ayer con Juliana Awada. La tercera esposa de Macri saludó a Francisco junto a su marido una vez terminada la reunión entre ambos a solas. 

"Hace dos años y medio hubo un antecedente con un mandatario latinoamericano que prefiero no nombrar, que llegó con su esposa casada por civil, ya que todavía no había obtenido la nulidad del primer matrimonio. Y el Pontífice se sintió muy mal cuando por el protocolo se vio obligado a saludar a la mujer en forma separada, en otro salón", contó a La Nación una fuente del Vaticano.

"Le pareció injusto y comenzó a madurar esta idea de cambiar el protocolo, cosa que sucedió por primera vez con Macri", agregó.