Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, realizó hoy junto al presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti y al senador Federico Pinedo un duro diagnóstico sobre la situación del consumo y el tráfico de drogas en nuestro país. Los tres coincidieron en la necesidad de "actuar con rapidez" para intentar erradicar este flagelo.
Bullrich señaló que desde el gobierno nacional no se promoverá "la despenalización" porque "sería totalmente equivocado". Pero aclaró que "vamos a diferenciar entre narcocriminalidad y la persona que consume", sostuvo, y advirtió que "Argentina debe dejar de ser un país de importación, fabricación y de exportación".
La ministra dijo que se debe reconocer que Argentina es "un país de importación" donde "la droga entra, se expande, se cocina, se transforma en materias más complejas y se exporta" y afirmó que otro aspecto que "hay que discutir es el nivel de consumo" que, aseguró, "ha aumentado" en los últimos años.
"Entre 2003 y 2014 el consumo de marihuana creció de un 3,15 a un 11, 8 por ciento de la población y en cocaína aumentó un 100 por ciento al pasar de un uno a un dos por ciento", informó Bullrich.
El presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, subrayó que el problema de las drogas "es uno de los temas donde hay que trabajar entre los tres poderes del Estado" y alertó que "hay que actuar ahora y rápido porque no hay mucho tiempo" cuando se advierte, dijo, " la realidad que se está viviendo sobre todo en los sectores más postergados de la sociedad".
Federico Pinedo sostuvo que Argentina "debe pasar de la polémica a la práctica y a la búsqueda de soluciones y acuerdos" y en ese sentido mencionó "la famosa disputa entre el derecho a la privacidad de quienes se drogan y los efectos negativos del narcotráfico".