El Gobierno de Barack Obama se presentó en carácter de “Amicus Curiae” (amigo del Tribunal) ante la Cámara de Apelaciones de Estados Unidos que interviene en el reclamo de los fondos buitre para apoyar la postura argentina de levantar las restricciones legales que pesan contra el país.
En documentos presentados ante la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito en Nueva York, el Departamento de Justicia de Estados Unidos dijo que el gobierno estadounidense tiene "intereses significativos de política internacional para apoyar una rápida resolución de este largo litigio".
Entre los argumentos, el gobierno estadounidense solicitó “levantar restricciones a la luz de los cambios de las circunstancias actuales del país”, que tienen que ver con la nueva gestión del presidente Mauricio Macri.