Ayer el presidente Mauricio Macri
realizó una reunión con empresarios de distintos sectores para pedirles que se sumen a un acuerdo para frenar los despidos por 90 días. Si bien tuvo respaldos, varios sectores se negaron a acordarlo y desde la oposición siguen manteniendo la iniciativa para aprobar la ley antidespidos en el Congreso.
Luis Miguel Etchevehere -presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA)- y Juan Carlos Sacco -secretario de la Unión Industrial Argentina (UIA)- se mostraron a favor de la convocatoria oficial para establecer el compromiso patronal de no cesantear trabajadores.
Por su parte, desde la Confederación de la Mediana Empresa (CAME) confirmaron que pedirán ser excluidos del acuerdo empresarial suscrito ayer entre el Gobierno y representantes de las grandes empresas. También afirmaron quedar fuera de la llamada “ley anti-despidos” de sancionarse finalmente el proyecto que ya tiene media sanción de la Cámara Baja.
Jaime Campos, el presidente de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), que agrupa a las firmas más importantes del país, como los grupos Techint y Clarín, aseguró que "fueron forzados" a firmar el acuerdo, según
La Política Online. "
Sí, sí, algunos sí", respondió Campos cuando fue consultado en radio La Red si algunos de sus colegas habían sido "forzados" a suscribir el acuerdo.
“No se trata de un acuerdo porque los acuerdos son bilaterales”, indicó y añadió que solo se trata de “un expresión de deseo”,
criticó Héctor Recalde, jefe de bloque del FpV en Diputados.
"El anuncio del Presidente peca en el mejor de los casos de voluntarista. Con voluntarismo no se resuelve ni la inflación ni el miedo de la gente a perder su trabajo", dijo Facundo Moyano, del Frente Renovador.
Diego Bossio, del Bloque Justicialista, adhirió al reclamo:
"Estamos esperanzados en que podremos salir de esta coyuntura compleja, pero mientras tanto los sectores más vulnerables deben tener la seguridad y el resguardo que sólo una ley puede ofrecer".
"Estamos en un Estado de Derecho, en una sociedad del siglo XXI, ¿por qué no una ley en vez de un pedido por favor y un compromiso?", se sumó Alicia Ciciliani, del Frente Amplio Progresista (FAP).
Desde el sindicalismo, por su parte, siguen manteniendo la tensión. Hugo Moyano ni siquiera se presentó a la reunión con el presidente y los sindicatos. El secretario general de la CTA, Hugo Yasky afirmó por su parte que
"el acuerdo con los empresarios es una maniobra para dilatar la ley". En la misma línea,
el titular de la CTA Autónoma, Pablo Micheli, repudió el acuerdo de Mauricio Macri con los empresarios y lo calificó como “una locura”. Asimismo, pidió que la Cámara de Diputados vote “ya” el proyecto de emergencia laboral.
La intención de Sergio Massa, una suerte de árbitro entre el oficialismo y el FPV, es dictaminar el miércoles y debatir en el recinto el jueves. El ex intendente de Tigre insiste en introducir cambios al proyecto que se votó en el Senado para agregar un capítulo de beneficios impositivos para las pequeñas y medianas empresas.