
Con la decisión de la Sala II de la Cámara Federal,
el juez federal Sebastián Casanello fue ratificado y seguirá investigando a Báez por presunto lavado de dinero, causa por la que se encuentra actualmente detenido.
"Sin embargo, y contrariamente a lo concluido en la valoración presentada por quien promovió la incidencia,
ninguna de las diversas diligencias encomendadas y que fueron desarrolladas por la Policía Federal Argentina, así como tampoco los posteriores testimonios recogidos por la Sala permitieron verificar el encuentro al que Báez aludió", afirmaron los camaristas Eduardo Farah y Martín Irurzun (Horacio Cattani está en uso de licencia) en su fallo.
Por ello, agregaron que "en suma,
la recusación fundada en estos hechos debe ser descartada porque la prueba producida a pedido de los interesados no logró corroborar objetivamente la versión sobre la existencia de la reunión del Juez con la ex Presidenta dada por el imputado Lázaro Báez -sin perjuicio de lo que más adelante se dispondrá al respecto-".
El primero que la presentó el pedido de recusación contra Casanello fue Leandro Báez, cuando aún no estaba imputado en la causa, cosa que ocurrió por su vinculación con una cuenta en Suiza. El hijo del empresario de la construcción nvocaba información periodística según la cual Lázaro Báez les había contado a personas que lo fueron a visitar a la cárcel que había estado en un encuentro en Olivos del cual participaron además de la ex mandataria y él, Casanello, el ex secretario general de la Presidencia, Wado de Pedro y el ex secretario de Justicia, Julián Alvarez. Ése era el argumento central para decir que Casanello no sería imparcial.
Por otra parte, los camarista plantearon que
"en cuanto al alegado direccionamiento de la investigación por parte del juez en contra de los Báez, se dejó en claro que si bien la Cámara no compartía la manera en que es llevado adelante el trámite, ello fue encaminado a través de las revisiones que efectuó el Tribunal por los recursos de apelación planteados".
Si bien la Sala II determinó que el encuentro entre CFK y Casanello en Olivos no existió, "en base a la trascendencia que para decidir sobre la parcialidad alegada tenía aquella supuesta reunión del Juez con el imputado y la entonces Presidenta -en pleno trámite de la causa-",
pidió "una investigación con la más amplia posibilidad de producción de prueba" y ordenó "la extracción de testimonios para que otro Juez de este fuero la desarrolle con la amplitud propia de una causa penal".
EL FALLO COMPLETO: