"Estamos bajando la inflación", aseguró el presidente Mauricio Macri ayer en un acto en homenaje a San Martín. Sin embargo, parece que no es tan así.
El presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), Daniel Urcía, aseguró que la carne de vaca aumentará 5% al público en los próximos días como consecuencia del acuerdo salarial cerrado por el sector que otorgó un aumento de 42% interanual, los tarifazos del Gobierno y la fuerte presión impositiva.
Además,
alertó por el fuerte impacto de la caída en el consumo y en la exportación, y advirtió que por toda la situación muchas empresas están en riesgo de quebrar y pueden terminar "en alguna presentación de concurso preventivo".
Urcía desmintió a Marcos Peña al afirmar que "la reapertura de la paritaria de la industria de la carne, aunque desde la Jefatura de Gabinete se diga otra cosa, culminará con un aumento salarial interanual de 42% a partir del julio último", y explicó que "las empresas tienen que hacer frente a un incremento salarial retroactivo del orden del 27% y por supuesto sin garantías de que el acuerdo llegue al término previsto, el 31 de marzo del año próximo".
El titular de la Fifra advirtió que "esta situación traerá como consecuencia un incremento en el precio final de la carne en el orden de un 5%, debido a que la industria y los operadores comerciales no están en condiciones de absorber nuevos aumentos".
A través de un comunicado,
disparó contra los tarifazos del Gobierno (la Corte Suprema frenó el caso del gas, pero sólo para usuarios residenciales)
al señalar que "las tarifas de energía y gas tuvieron aumentos considerables, también subieron el combustible y las tasas del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria)".
Además,
responsabilizó a los impuestos, al recordar que "la presión impositiva en general también influye en el encarecimiento del producto".
"Por ende no queda más alternativa que cargar esos incrementos del costos en el precio de venta de la carne, agravando así la disminución del consumo interno", afirmó Urcía.
También destacó la crítica situación del sector en cuanto al desplome de sus ingresos:
"En lo que va del año el consumo ha disminuido en alrededor de 5 kilos por habitante al año". Además, "los volúmenes de exportación no mejoran respecto de los registros del año anterior, es decir, en términos absolutos se está faenando menos, situación que deja al sector industrial en una posición muy débil, con posibilidad cierta de alguna presentación en concurso preventivo", advirtió.