04.11.2016 / PREOCUPACIÓN EN EL GOBIERNO

Malcorra, Morales y Avruj buscan evitar otro reto de un organismo internacional por la situación de Sala

Luego del dictamen de la ONU exigiendo la “inmediata liberación” de la dirigente jujeña, el oficialismo pretende a toda costa evitar que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA y el Comité de Discriminación de la ONU se pronuncien en el mismo sentido.




Pese a que el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, tildó de “liviano” el pronunciamiento de la ONU que pidió la “inmediata” liberación de Milagro Sala por considerarla “arbitraria”, en el Gobierno trabajan contrarreloj para evitar un nuevo pronunciamiento de un organismo internacional en esa línea. Concretamente, les preocupa que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA emita un nuevo dictamen contrario a la detención de la dirigente jujeña.

Aunque el oficialismo proclama la independencia de poderes y siempre argumentó que el Ejecutivo no puede interceder en una cuestión que corresponde a la Justicia, desde el Gobierno se abocaron de lleno al caso tras el reciente pronunciamiento del Grupo de Trabajo de la ONU, que no dejó lugar a dudas sobre las irregularidades y violación de derechos que rodean a la detención de Sala.

Para evitar otro dictamen de este estilo, el embajador de Derechos Humanos de la Cancillería, Leandro Despouy, y el secretario de Derechos Humanos bonaerense, Santiago Cantón, viajaron a Washington para reunirse con miembros de la Comisión de la OEA y tratar de evitar que emitan una declaración que pida liberar a la líder de la Tupac Amaru, según informó el diario La Nación.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA se reunirá en diciembre en  Panamá y podría emitir un informe sobre la situación de Sala, a partir de las denuncias presentadas por el CELS y la oficina argentina de Amnistía Internacional.

Según trascendió, tanto la canciller Susana Malcorra como el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, y el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, acordaron una estrategia común con el fin de impedir otro informe adverso de un organismo internacional contra el Gobierno.

Además, Avruj viajará el 21 de noviembre a Ginebra para participar de una audiencia del Comité de Discriminación de la ONU, donde se espera que el tema Sala se instale en el debate sobre el capítulo argentino. En paralelo con estas tratativas, el Gobierno ganaría tiempo para que la justicia jujeña emita un fallo firme sobre las causas de corrupción que justifiquen la detención de Sala, quien ya lleva casi diez meses presa.