Con un mes cargado de movilizaciones en las calles el presidente,
Mauricio Macri, señaló que
"hay resistencia a creer que la solución es el diálogo, sentarse alrededor de una mesa y entender la realidad en el contexto de conjunto y no plantarse sobre lo que uno necesita" y agregó que "cuando nos expresamos de forma intolerante, en vez de buscar coincidencias, perdemos tiempo en buscar soluciones para argentinos que les cuesta llegar a fin de mes".
Hasta el momento para los primeros días de marzo los docentes que ya anunciaron que las clases no comenzarán por el estancamiento de la discusión paritaria, y la CGT que mostrará su descontento por el incumplimiento del pacto antidespidos, entre otros, pasando por los trabajadores estatales que pedirán la reincorporación de los despedidos y el paro internacional de mujeres, para el 8, en el contexto de recortes presupuestarios al Consejo Nacional de las Mujeres y el Plan contra la Violencia.
Para dar un ejemplo, de lo que considera un acuerdo entre partes, el Presidente citó el entendimiento alcanzado entre empresarios, gremios y Gobierno en el caso Vaca Muerta y
pidió "entender que cada uno tiene que ceder y poner para que Argentina salga adelante" y "extremar la vocación por el diálogo" porque "si hacemos más de lo mismo que hicimos durante los últimos 10 años, las cosas no van a cambiar".
Macri, habló con el programa "Mitre y el Campo" tras su llegada de España, y sostuvo que
"el gran desafío es dejar de ser el granero para ser el supermercado del mundo, que el país se llene de plantas y fábricas que procesen esta valiosa materias primas y exportemos productos con trabajo argentino; trabajo para reducir la pobreza".