Con posibilidades de competir en la Ciudad de Buenos Aires o en la en el territorio bonaerense, la líder de la Coalición Cívica,
Elisa Carrió, tiene previsto tomar su decisión en abril próximo, tras Semana Santa, en momentos en que existen intereses cruzados dentro de Cambiemos en torno al lugar de su postulación.
Decidida a ponerle el cuerpo al oficialismo en las elecciones legislativas, la diputada nacional tiene por delante una difícil apuesta, que dependerá de su voluntad, pero también de la opinión del presidente Mauricio Macri y de la gobernadora provincial María Eugenia Vidal.
Según informa la agencia Noticias Argentinas,
el Gobierno espera tomar la decisión tras sopesar todos los pro y los contra de cada posible candidatura de Carrió, que en la Ciudad pelearía por una banca en Diputados y en Buenos Aires lo haría para llegar por primera vez al Senado.
Por el momento, en el entorno de la líder de la
CC-ARI no arriesgan ningún final, pero admiten que la dirigente tiene "buenos números" en la provincia.
"La decisión la va a tomar después de Semana Santa", señalaron allegados a la legisladora. Según señaló la propia Carrió en los últimos días, Vidal se opone a su postulación bonaerense y ya se inclinó por el intendente de Vicente López, Jorge Macri.
"Estoy viendo cómo juegan ellos porque, por ejemplo, la decisión de María Eugenia es que fuera Jorge Macri" el postulante a senador de Cambiemos, afirmó la diputada nacional esta semana, tras volver a apuntar al primo del jefe de Estado:
"No voy a avalar delincuentes en las candidaturas. Si está en juego la República, arriesgo mi vida", advirtió.
Más allá de la reticencia de Vidal y de Jorge Macri -que también se opone a una interna-, en el Gobierno algunos cercanos al Presidente y con postura más pragmática impulsan la idea de Carrió en la provincia, alentados por algunas encuestas que dan a la chaqueña como la mejor posicionada del frente para dar la pelea. De hecho, la figura de la líder de la Coalición Cívica es de las más fuertes que tiene Cambiemos para postular en Buenos Aires, pese a que nunca fue diputada por ese distrito.
En la Ciudad el escenario es distinto, ya que Carrió tiene una base fija de votantes -a los que se sumarían los del PRO- y además el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, ya dejó en claro que la quiere para su equipo.
Sucede que el mandatario porteño tiene una disputa con el embajador en Estados Unidos, Martín Lousteau, con quien se enfrentó en el balotaje en 2015 y ahora amenaza con volver a postularse para regresar al Congreso y prepararse para 2019.
El objetivo de Rodríguez Larreta es neutralizar a Lousteau a través de la postulación de Carrió, ya que la Coalición Cívica porteña acompaña al exministro en la capital - donde no existe Cambiemos y juntos conforman el frente ECO-, pero si la chaqueña se presenta a dar batalla no dudarán en privilegiar su candidatura.
"Respeto mucho a Carrió y trabajo bien con ella. Su candidatura la va a decidir en una charla, seguramente con Mauricio. Estuve con ella hace poco y su actitud es buenísima. Dijo que va estar donde colabore. Los candidatos van a representar el cambio y el acuerdo amplio con el PRO y la UCR", destacó en declaraciones a radio La Metro.
Por lo pronto, Cambiemos no apurará la decisión y esperará a analizar también la oferta de la oposición, especialmente en Buenos Aires, donde podrían competir la expresidenta Cristina Kirchner y el líder del Frente Renovador, Sergio Massa.