14.03.2017 / Brasil

El tenso diálogo entre Lula Da Silva y un juez que lo interrogó

El cruce entre el expresidente Luiz Inácio Lula Da Silva y el juez Ricardo Leite se produjo en Brasilia en el marco de una tensa audiencia por el caso del Lava Jato. El líder del PT realizó una defensa política, atacó duramente a la prensa y con una chicana le aclaró al magistrado cuál es su profesión.



El cruce entre el expresidente Luiz Inácio Lula Da Silva y el juez Ricardo Leite se produjo en Brasilia en el marco de una tensa audiencia por el caso del Lava Jato, en la que el líder del Partido de los Trabajadores realizó una defensa política y atacó duramente a la prensa.

En su declaración, Lula se identificó como "tornero mecánico" de profesión y se dijo víctima de una "masacre" en los medios, donde, según dijo, aparecen constantes "insinuaciones" de presuntas delaciones de empresarios o políticos.

"¿Sabe lo que es levantarse todos los días pensando que la prensa está en la puerta de mi casa porque voy a ser encarcelado?", afirmó el exmandatario brasileño.

Además, Lula le preguntó al juez si sabía "cuántas horas" de informes "negativos" en su contra había emitido en los últimos ocho meses el noticiero central de la cadena O Globo, el Jornal Nacional y le informó: "Dieciséis horas seguidas en total".

"Doctor, yo aprendí a caminar con la cabeza bien alta. Para quien es de la elite eso no significa mucho. Pero para quien viene de donde yo vengo es mucho", enfatizó en otro tramo de su declaración el exmandatario, quien lidera las encuestas de intención de voto para las elecciones persidenciales del año próximo en Brasil.

Lula remarcó que "en nombre de la libertad de prensa nadie puede arruinar la vida de los otros". Y subrayó: "Tal vez es el momento de llamar directamente al dueño de las cadenas Globo para que ellos me 'delaten' directamente".

"Estoy cansado de escuchar al fiscal decir que no tiene pruebas en mi contra y que sólo tiene la convicción. Estoy cansado", subrayó.

También desafió al juez a que "traigan un empresario o un político que tenga el coraje de decir que un día me dio tres Reales, que tenga el el coraje de decir que un día Lula pidió cinco centavos" de coima.

El proceso es uno de cinco que enfrenta el expresidente entre 2003 y 2010: se abrió en julio pasado, después que el exsenador Delcidio do Amaral, del PT, lo involucrara en un plan para comprar el silencio de un exdirectivo de Petrobras. Pero Lula, de 71 años, niega todos esos cargos. "Nunca tuve ninguna preocupación con ningún testimonio de cualquier empresario o director de Petrobras", afirmó Lula.

Según la acusación, el exmandatario habría intentado comprar el silencio del exdirector del área Internacional de Petrobras Nestor Cerveró, que se aprestaba a firmar un acuerdo con la justicia y proporcionar detalles sobre el funcionamiento del esquema de sobornos en la petrolera estatal.