22.03.2017 / Opinión

La memoria en las barriadas de la ciudad

A 41 años del Golpe, la ciudad de Buenos Aires hace Memoria.

por Federico Berardi




Si la Dictadura de Videla vino a disciplinar a toda la sociedad Argentina, es en la clase trabajadora donde más se sintió la represión.Me interesa entonces, en este artículo, rescatar la experiencia de muchos vecinos de los barrios populares o villas de Buenos Aires en aquellos años de tragedia colectiva.

En cada recorrida, durante estasemana especial, los vecinoscon másexperiencia me cuentan que “era normal las razias u operativos en estos barrios que ya tenían más de 20 años de existencia, nos criminalizaban por ser pobres o ser negros“ o que“pasaban con las topadoras y limpiaban todo para el mundial”.

A raíz de estas charlas me puse a averiguar un poco más sobre el intendente que la dictadura dispuso para la ciudad Osvaldo Andrés Cacciatore. Perteneciente a la Fuerza Aérea tenía la orden erradicar de la ciudad a cuanta barriada pobre encontrara.

Frente al gran evento del Mundial 78, sin importarle en absoluto la suerte de esas familias que se afincaron en la Ciudad en busca de ofertas laborales y mejores condiciones de vida. Tenía que maquillar la realidad de aquellos barrios que no coincidían con la lógica turista imperante.Las primeras familias fueron relocalizadas en terrenos y barrios pre fabricados en la provincia de Buenos Aires, la mayoría,en cambio, fueron conformadas con un pequeño subsidio habitacionalpor pocos meses y abandonadas a su suerte.

Las topadoras y desalojos comenzaron por terrenos cercanos al estadio Monumental en el bajo Belgrano, pero continuaroncon barriadas y asentamientos en Colegiales, cargándose incluso las instalaciones del club de Futbol Fenix.

Retiro, el barrio emblema, donde trabajó nuestro querido Martir Carlos Mujica, fue el tercer blanco hasta casi completar la erradicación de vecinos y casas y, para 1979, le llegó el turno a Bajo Flores o Villa 1-11-14.

Resulta curioso el dato de la Villa 15 de Mataderos, donde me contaban vecinos que se mandó a construir un muro para ocultarla de la vista de los turistas dándole el nombre posteriormente de “Ciudad Oculta”.

Hoyen nuestro país y en la ciudad volvemos a repetir políticas económicas que se desentienden de la industria,que excluyen a trabajadores y hambrean a nuestro pueblo. Las organizaciones sociales, los trabajadores organizados y los vecinos salen a las calles para hacerse escuchar.

Es necesario entoncesrecordar qué políticas públicas se pensaron en nuestra Ciudad y en nuestro Paísy que resultados dejaron en la calidad de vida de nuestro pueblo.Hacemos memoria para no volver a repetir las atrocidades del pasado.
A 41 años del golpe, queremos una ciudad para todos.

Memoria, Verdad y Justicia