La UOM y el gobierno de Tierra del Fuego habían firmado un acuerdo que incluía congelar las paritarias del sector metalúrgico por dos años. Tras la insólita explicación de Oscar Martínez, titular del gremio en Río Grande,
el sindicato decidió no homologar el acuerdo y denunció "presiones y extorsión".
Tras la polémica por lo acordado,
Martínez había justificado: "No nos dejaron alternativas ante las amenazas de despidos. Es como el chiste del prisionero que le dicen que lo van a matar si no acepta el dunga-dunga y bueno,
tuvimos que aceptar el dunga-dunga”.
En conferencia de prensa, dirigentes de la UOM anunciaron que el acuerdo se cayó por una decisión que se tomó en el marco de un congreso de delegados, donde los gremialistas denunciaron "presiones y extorsiones a la que fueron expuestos" a la hora de firmar el acuerdo con funcionarios provinciales, nacionales y la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte).
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Aún con la firma de este acuerdo, el Gobierno ha avanzado en la firma de un decreto que modifica los aranceles a los productos importados y además ha eliminado las licencias no automáticas (por lo que) nos hemos visto en la obligación de avaluar y actuar consecuentemente", explicó el secretario general adjunto,
Marcos Linares.
La negativa de los metalúrgicos deja en stand by la aplicación del convenio, que hoy debía ser homologado para que entre en vigencia a nivel nacional. "
No tenemos claro, la real posición que va a tener el Ministerio de Trabajo en cuanto a esto, lo que tenemos claro es que vamos a solicitar que el acuerdo no sea homologado", sentenció Linares.