
En 2016, cuando el Gobierno macrista apenas comenzaba, los organismos de derechos humanos habían solicitado una reunión con
Mauricio Macri para el 8 de enero. En aquel entonces, el reciente Presidente había argumentado falta de tiempo y se negó a recibirlos.
La noticia la había dado la propia
Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, al contar que "mediante una carta, dijo que no puede recibirnos. Adujo no tener tiempo por actividades múltiples y nos derivó con Marcos Peña", jefe de Gabinete. Evidentemente,
con el paso del tiempo la agenda del mandatario se acomodó porque ayer pudo recibir a Papá Noel en Casa Rosada.
Pese a haber vivido una semana movida, cargada de hechos represivos, el mandatario encabezó con alegría el brindis con los empleados de la Casa de Gobierno. En su discurso, se refirió a la represión de la semana pasada y se mostró en contra de la liberación de los detenidos durante el operativo del lunes. "
Esperemos que también ustedes ayuden a que la Justicia ejerza su rol. No puede alguien que hace un atentado ser liberado a las 24 horas. Una piedra de ese tamaño puede matar a una persona. Si alguien tira esa piedra, está dispuesto a matar".
Después de responder un par de preguntas, el mandatario se retiró y bromeó:
"vinimos a brindar y me quieren hacer laburar de vuelta".
Finalmente, Macri deseó
"una muy linda Navidad y mejor fin de año. Todos nos debemos sentir orgullosos de la forma en que nos relacionamos, de hacer política, cada uno en su rol. Creemos profundamente en la libertad de expresión y en la libertad de prensa". "A veces las críticas duelen y son injustas pero uno siempre aprende. Cada uno tiene que hacer su rol con la máxima responsabilidad. Hay que ser muy responsables y contribuir con el valor de la palabra, para que se fortalezca cada vez más".