El expresidente de Brasil volvió a pasar la noche en el
sindicato metalúrgico ubicado de Sao Bernardo do Campo, en San Pablo,
al no entregarse en Curitiba como dispuso el juez Sergio Moro. Hoy participará de una misa para recordar a su esposa, Marisa Leticia Rocco, quien falleció el año pasado. Según trascendidos, podrían arrestarlo luego de ese evento o el lunes.
Desde el PT informaron que "
los abogados continúan usando todos los argumentos jurídicos disponibles para impedir que ocurra esa prisión ilegítima".
La ceremonia en honor a su esposa será a las 9:30 y, si decide entregarse, será trasladado en un avión de la Policía Federal a Curitiba. Los medios brasileros informaron que es posible que ocurra eso pero desde el PT lo negaron.
Ayer, cumplido el plazo establecido por el juez Moro,
Gleisi Hoffmann, presidenta del PT, dijo: "
Traigo un fuerte abrazo de nuestro presidente Lula. Me pidió que les dijera de su agradecimiento por la solidaridad. San Bernardo es la cuna del nuevo sindicalismo. En ese sindicato, Lula escogió para estar junto con el pueblo, los movimientos sociales y sindicales. Estamos bajo la mirada del mundo. Todos nos acompañan en forma atenta. Lula no desobedeció una orden judicial. El juez de Curitiba le dio la opción de ir allá. Lula dijo no y advirtió:
´Voy a convertirme en un símbolo de la resistencia de los trabajadores'".
Hoffman aclaró que
"no hay, por parte de Lula, ningún incumplimiento del mandato de prisión expedido por el juez Sergio Moro. Tenía la opción, dada por el juez, de ir a curitiba: no ejerció esa opción".
Durante la noche,
Lula envió un mensaje al pueblo brasilero mediante su cuenta de Twitter. Allí afirmó que "la lucha continúa", junto a una foto con la multitud acompañándolo.
Las autoridades evitaron arrestar al exPresidente en el sindicato metalúrgico dada la cantidad de manifestantes que se congregaron en apoyo de Lula, lo cual podría generar una situación violenta, que prefirieron evitar.