La Cancillería argentina mantuvo ayer una comunicación con las autoridades de Brasil, la cual, señalaron, fue meramente informativa y el Gobierno argentino "no tiene nada que opinar porque la situación está planteada institucionalmente". Hay que destacar que luego del impeachment a
Dilma Rousseff, la administración de Mauricio Macri reconoció inmediatamente el Gobierno de Michel Temer.
Según informaron al diario La Nación, ayer hubo una comunicación entre las Cancillerías argentina y brasilera
"en plan informativo. Nada que signifique una valoración de la situación. Somos realmente muy respetuosos o de la situación institucional que vive Brasil". De este modo, se informó al diplomático argentino,
Jorge Faurie sobre
"cómo estaba la situación, lo que negociaba la defensa de Lula y el devenir de la causa".
Sobre la situación que vive Brasil,
"el gobierno no tiene nada que opinar porque la situación está planteada institucionalmente", manifestaron fuentes oficiales.
En 2016, luego del derrocamiento de
Dilma Rousseff, la Cancillería argentina, dirigida por
Susana Malcorra, difundió un comunicado en el que manifestó su respeto por
"el proceso institucional verificado en el hermano país y reafirma su voluntad de continuar por el camino de una real y efectiva integración en el marco del absoluto respeto por los derechos humanos, las instituciones democráticas y el derecho internacional".
El Gobierno se mostró confiado de que el golpe a Dilma podría consolidar "la solidez de la democracia" del país vecino, por lo que "Argentina renueva su deseo de continuar trabajando con el Gobierno de Brasil para la resolución de los temas de mutuo interés de las agendas bilateral, regional y multilateral, así como para el fortalecimiento del Mercosur”, detalló en aquél entonces el comunicado de Cancillería.