Por primera vez en los últimos tres años los productos de segunda y terceras marcas que surgieron como un alivio al bolsillo por el incremento de precios de las principales líneas experimentaron una caída en el consumo a lo largo del 2018. De esta forma, el saliente año fue el peor en materia de consumo minorista, el cual cayó absolutamente todos los meses.
"Ante una caída generalizada del consumo, segundas y terceras marcas también cayeron, menos que las primeras pero sintieron el impacto de un año difícil ya que no hubo sustitución generalizada salvo algunas categorías", explicó el especialista en comercio minorista Damián Di Pace a El Cronista.
Según informaron desde la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) las ventas minoristas registraron caídas todos los meses del año, en diciembre las cantidades vendidas por los comercios minoristas bajaron 9,9% frente a igual mes del 2017, y acumularon una retracción anual de 6,9%.
Di Pace explica que pese a los cambios en hábitos de consumo
"uno de los mitos que se derrumbó el año pasado es que la gente desplazó sus compras al canal mayorista, algo que no se puede corroborar ya que todos los canales de comercializacion registraron la retracción en sus ventas, quizás
a excepción de las ferias barriales".
"Los comercios terminaron canibalizándose los clientes ya qu
e la única forma de mover el stock disponible fue generando cada vez más promociones a costa de la pérdida de rentabilidad, ya que era preferible para las pymes y grandes cadenas vender a un precio de equilibrio para ganar liquidez a tener que financiarse a tasas del 60%", señaló al mencionado portal el titular de la consultora Focus Market.
Sobre la tendencia a comprar en el mercado mayorista concluyó que este tipo de compras "amerita estoqueo cuando hay disponibilidad de pesos en el presupuesto doméstico,
pero en la actualidad se observa que la gente concentra sus recursos en el consumo inmediato porque vive al día".