“Hasta no lograr que sea cero, el trabajo no está hecho”, sostuvo Milei durante una entrevista, donde volvió a insistir en que tanto él como el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, “odian la inflación”. El jefe de Estado remarcó que la desaceleración de los precios muestra que la economía “está retornando a la normalidad”, pese a las turbulencias políticas y financieras que atravesó el oficialismo en las últimas semanas.
En ese marco, el Presidente vinculó la volatilidad cambiaria y la aceleración inflacionaria de meses anteriores con “un ataque de la política para quebrar el programa económico” luego del triunfo libertario en la Ciudad de Buenos Aires. “Fue un intento de golpe de Estado”, lanzó Milei, que apuntó contra el kirchnerismo, el Congreso y “sus socios del círculo rojo” por haber generado incertidumbre y caída en la demanda de dinero.
El mandatario sostuvo que la recuperación actual se refleja en la baja de tasas de interés y del tipo de cambio, y afirmó que su gestión “le devolvió a los argentinos 100.000 millones de dólares”. También reivindicó el ajuste aplicado desde diciembre de 2023 y aseguró que el recorte de “15 puntos del PBI” evitó una crisis mayor porque “no se subieron impuestos”. “La discusión es moral”, insistió Milei, al defender el rumbo económico libertario.
A través de sus redes sociales, el Presidente ya había celebrado el índice inflacionario conocido este jueves y sostuvo que la tendencia descendente continúa “a pesar de los intentos golpistas de la política”. El dato del IPC representó el nivel más bajo de los últimos cinco meses y se convirtió en uno de los principales argumentos del Gobierno para reforzar la defensa de su programa económico en medio de las tensiones políticas y sociales.