Una vez comenzada la veda Mauricio Macri, presidente de la Argentina y precandidato a la relección, decidió apilar sus tareas durante la jornada del viernes para intentar "descansar" el fin de semana a la espera de los comicios. El mandatario oscilará el sábado y el domingo entre encuentros con funcionarios y el relajo familiar en una quinta exclusiva de la zona oeste.
Este viernes
compartió un almuerzo en la residencia de Olivos con la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal; el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; su compañero de fórmula, Miguel Angel Pichetto; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el jefe de Gabinete, Marcos Peña, informaron fuentes oficiales.
Entrada la jornada de sábado, la agenda de Macri solo contempla reuniones con asistentes y colaboradores pero en modo home office.
Nada de salir de casa o romper el descanso ni "las actividades familiares" como manifestaron desde su entorno.
El domingo por la mañana será momento de ir a votar, acompañado por sus amigos y su equipo de trabajo el Presidente llegará hasta una escuela ubicada en el privilegiado Barrio Norte porteño donde debe emitir sufragio.
Luego se trasladará a la quinta familiar "Los Abrojos" ubicada en el municipio de Malvinas Argentinas donde almorzará con su círculo íntimo.
Cerca de las 20 horas, dos después del cierre de la votación, el Presidente llegará al bunker de Juntos por el Cambio ubicado en Costa Salguero como es tradición del espacio oficialista. Macri cree que sacará un resultado positivo que le permitirá dar vuelta la ventaja que posiblemente obtenga el Frente de Todos en estas primarias.