Desde el comienzo de la Semana de Mayo cuando Cristina Fernández de Kirchner decidió anunciar que bajaría su candidatura presidencial para acompañarlo que Alberto Fernández no tiene respiro. Ni lo tendrá los próximos cuatro años en caso de ser electo presidente, por lo pronto se terminó la primera parte de una campaña electoral que promete recrudecerse en la segunda mitad de cara a las generales.
En la mañana del viernes y después de una jornada agotadora que incluyó cierres masivos en Rosario y Córdoba,
Alberto llegó al bunker presidencial ubicado en la calle México 337 donde funcionan sus oficinas de campaña. Al horario del almuerzo eligió el tradicional restaurante Teatriz ubicado en Recoleta donde conoció a Néstor Kirchner hace muchísimo tiempo porque las cábalas existen para respetarse.
La tarde fue toda para Cristina, Alberto pasó por el Instituto Patria para encontrarse con su compañera de fórnula antes de que viaje a Santa Cruz para votar en Río Gallegos y permanecer allí al menos hasta la tarde del lunes. Cristina no estará el domingo en el bunker por falta de vuelos según dejaron trascender desde la campaña nacional. De todos modos como ella misma contó, los mensajes de Whatsapp y las llamadas con Alberto son moneda corriente desde finales del 2017.
Por la noche fue
tiempo de que Alberto esté con su pareja, la periodista Fabiola Yañez que como dijo el precandidato presidencial en las últimas notas "me bancó muchísimo" durante la campaña. También tuvo otros llamados que lo llenaron de alegría aunque no trajeran resultados electorales que lo ubican más que expectantes,
fueron los saludos de Gustavo Santolalla e Iván Noble.
El mediodía del sábado lo tendrá a la esperanza de Todos en un almuerzo político con sus entrañables e incondicionales de siempre. En el almuerzo estarán los integrantes del Grupo Callao, encabezado por Santiago Cafiero, y otros dirigentes que tienen oficina en la calle México, como Juan Manuel Olmos y Juan Pablo Biondi.
En la noche tendrá una cena con su amigo Litto Nebbia a quien le pedirá ejercicios para evitar el desgaste de las cuerdas vocales que siente cuando canta. También habrá espacio para Dylan, su encantador perro que tanto espacio ha ganado en la campaña.
Llegado el domingo irá a la Universidad Católica Argentina para ejercer el derecho al voto en la sede de Puerto Madero. Ya cerca de las 10:30 de la mañana regresará a su casa para seguir al jornada y aguardar el cierre para entrada la noche dirigirse al bunker del Frente de Todos en el barrio porteño de Chacarita. Alberto espera una jornada histórica que le permita empezar a transitar el verdadero camino para ser el Presidente de todos los argentinos.