05.03.2020 / INTELIGENCIA

Alberto Fernández avanza con la transparencia de la AFI y le pone límites a los “espías”


El gobierno nacional oficializó las modificaciones de las facultades represivas, policiales y de investigación a los miembros de la Agencia Federal de Inteligencia. Se derogó un decreto de Mauricio Macri que eliminaba el régimen que obligaba a darle transparencia al manejo de fondos de ese organismo. Los integrantes del organismo estatal “solo podrán actuar si hay riesgo constitucional”.




Mediante el decreto 214 publicado este jueves en el Boletín Oficial, el gobierno de Alberto Fernández oficializó hoy las modificaciones en el funcionamiento de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), y estableció que "ningún organismo de inteligencia podrá realizar tareas represivas, poseer facultades compulsivas, ni cumplir funciones policiales o de investigación criminal". A partir de ahora, los “espías” no podrán realizar tareas de “inteligencia interna” a pedido de jueves.

De esta manera se modificó la Ley de Inteligencia Nacional 25.520 que había establecido una "excepción que permite a los organismos de inteligencia participar como auxiliares de la justicia en las investigaciones criminales". La norma lleva la firma del jefe de Estado; el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y la totalidad de los ministros que integran el gabinete nacional.

En los considerandos del decreto, se considera que "corresponde limitar de forma urgente ese resquicio legal, que permitió generar y retroalimentar vínculos espurios desarrollados entre organismos de inteligencia y algunos sectores del sistema de justicia, franqueando la participación de aquéllos en funciones totalmente ajenas a sus verdaderas áreas de incumbencia".

El Presidente, según Télam, indicó que tomó estas medidas después del DNU N°52/19, a través del cual se dispuso la "intervención de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI)" y la "derogación" del Decreto N° 656 del 6 de mayo de 2016", por el cual el gobierno de Mauricio Macri había eliminado el régimen que obligaba a darle transparencia al manejo de fondos de ese organismo.

A los ojos del mandatario nacional, la medida del macrismo "implicó un retroceso institucional en materia de democratización y publicidad del Sistema de Inteligencia Nacional regido por la Ley N° 25.520 y, en especial, su modificatoria N° 27.126".

Con la nueva norma, tampoco le estará permitido "obtener información, producir inteligencia o almacenar datos sobre personas, por el solo hecho de su raza, fe religiosa, acciones privadas, u opinión política, o de adhesión o pertenencia a organizaciones partidarias, sociales, sindicales, comunitarias, cooperativas, asistenciales, culturales o laborales, así como por la actividad lícita que desarrollen en cualquier esfera de acción".

A la vez, ningún organismo de la AFI podrá "influir de cualquier modo en la situación institucional, política, militar, policial, social y económica del país, en su política exterior, en la vida interna de los partidos políticos legalmente constituidos, en la opinión pública, en personas, en medios de difusión o en asociaciones o agrupaciones legales de cualquier tipo".


Por último, la norma considera que "deviene necesario adoptar una medida urgente para lograr bases sólidas para el referido reordenamiento, disponiendo una modificación esencial sobre una de las áreas del Sistema de Inteligencia Nacional que mayores distorsiones ha evidenciado, como es su interacción con el sistema de administración de justicia".