17.03.2020 / Más cuidados

Cuestión de Estado: las medidas para que Alberto Fernández no se contagie Coronavirus

Cuidar la salud del Presidente de la Nación en medio de la pandemia es una de las prioridades en el gobierno nacional. Para eso, el jefe de Estado tuvo que cambiar varios hábitos que afectan también a su equipo más cercano.





La salud de un Presidente es cuestión de Estado en cualquier país, sobre todo en medio de una crisis como la que azota al mundo en estos momentos por el avance del Coronavirus. Argentina no es la excepción. 

En este contexto, Alberto Fernández tuvo que cambiar varios hábitos para afrontar la pandemia. Las medidas tomadas a partir de los últimos días también afectan a su equipo más cercano. 

El periodista Gabriel Sued reveló en La Nación que, para reducir riesgos, el jefe de Estado modificó su rutina de trabajo. Por ejemplo: canceló las actividades con público, adoptó medidas de seguridad en las reuniones de gestión y desde este mares trabaja menos en la Casa Rosada más en la Quinta de Olivos.

Otra costumbre que tuvo que cambiar Fernández es la del saludo. Ya no saluda con beso, abrazo ni apretón de manos, a pesar de que es algo que le cuesta terminar de asimilar.

Cabe recordar que el Presidente tiene 61 años. Si bien tiene una edad en la que debe extremar los cuidados, no es parte de la población de riesgo de mayores de 65.

Tampoco padece una enfermedad respiratoria crónica, factor que incrementa el riesgo de vida de los contagiados, pese a que tuvo dos episodios pulmonares, en 2008 y en 2019.

Este lunes Alberto Fernández fue vacunado contra la gripe al igual que su pareja, Fabiola Yañez, y lo mismo sucedió con sus colaborades más cercanos. Se trata del vocero Pablo Biondi y el secretario general de la Presidencia, Juan Vitobello.