En el marco de las medidas que el Ejecutivo viene tomando para paliar el impacto económico de la pandemia de coronavirus, a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) el presidente Alberto Fernández dispuso la prohibición de los despidos y las suspensiones sin justificación y “por las causales de falta o disminución de trabajo y fuerza mayor“, por un período de 60 días.
“Resulta indispensable garantizar la conservación de los puestos de trabajo por un plazo razonable, en aras de preservar la paz social y que ello solo será posible si se transita la emergencia con un Diálogo Social en y todos los niveles y no con medidas unilaterales“, sostiene la publicación que lleva la firma del primer mandatario, del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y de los ministros.
En tal sentido se aclara con firmeza que las “
decisiones de este tipo no serían más que una forma de agravar en mayor medida los problemas que el aislamiento social, preventivo y obligatorio procura remediar“.
Precisamente, en el artículo cuarto
se establece que los despidos y las suspensiones que se dispongan en violación de lo dispuesto en el decreto, no producirán efecto alguno manteniéndose vigentes las relaciones laborales existentes y sus actuales condiciones.