
El Poder Judicial también quiere tender al centro luego de ser protagonista de la escena política durante muchísimo tiempo pero en especial en los cuatro años de presidencia de Mauricio Macri en la que un sector muy potente de la Justicia decidió ser servil a los intereses políticos y económicos del "calabrés" que comandó a la Argentina.
Tras distintos acuerdos en tribunales y organismos judiciales en búsqueda de una vuelta de página que vuelva a poner al Poder Judicial en su función inicial,
el último cuatrimestre del año sumará otra decisiva elección que podrá darle firmeza a este postulado: la salida de Carlos Rosenkrantz de la presidencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La idea de un regreso de Ricardo Lorenzetti a la presidencia de la máxima magistratura es una idea que comparten operadores judiciales ligados al Gobierno nacional como al propio Horacio Rodríguez Larreta. Lejos del acuerdo por remover al Procurador Eduardo Casal, la presidencia de la corte pareciera encontrar acuerdos más rápidos de efectuarse.
Pero este partido no quiere perdérselo nadie. Emiliano Yacobiti -dueño de un pedazo de poder de la Ciudad de Buenos Aires en nombre del radicalismo y el mundo universitario- al igual que Cristian Ritondo, el chico de la Oculta devenido en espada legislativa,
presentaron un proyecto en el Congreso "para regular la presidencia de la Corte" el cual fue rápidamente tidlado de inconstitucional.
Con esta movida buscaban que la presidencia de la CSJN quede en manos de quien ostente "la mayor antiguedad", mote que hoy le cuadra a Juan Carlos Maqueda.
Que el Congreso dicte algo que está fijado en el artículo 113 de la CN que es que la corte dicta su reglamento interno pareciera estar lejos de una República con división de poderes como la que suele pregonar Juntos en sus consignas electorales.
En ese panorama hay que observar cómo se corta el pescado en casa propia. Elena Highton de Nolasco mantiene su bajo perfil luego de estirar su cargo pese a haber cumplido los 75 años. Maqueda dice que la circulación de su nombre se basa en operaciones para tapar las negociaciones de los que si están jugando por la presidencia. Así todo se reduce a un trinomio que en disidencia se manejó estos años como tire y afloje.
Horacio Rosatti, exministro de Néstor Kirchner pero puesto a dedo y salteando al Congreso por Mauricio Macri, es el que durante su mandato jugó en tándem con Ricardo Lorenzetti. El rafaelino lejos de sus deseos políticos de otros tiempos sabe que volver al centro pese al apoyo político podría colocarlo en la línea de fuego mediática.
Por eso como lo dijo Jorge Asís esta semana, todo indica que será Rosatti el reemplazante de Rosenkrantz en la presidencia. En los pasillos de tribunales nadie quiere adelantar nada, está claro que más allá de quien presida los acuerdos entre estos miembros deberán ser parte del trabajo que tendrá la CSJN para hacer lo que debe: impartir Justicia.