Fernando Burlando, el abogado de la familia de
Fernando Báez Sosa en el juicio oral que se celebra en Dolores, cuestionó con dureza a los amigos de los rugbiers imputados, quienes, entre otros, declararon en la audiencia de este lunes en calidad de testigos.
"Me queda la duda si los testigos pudiendo convertirse en héroes, optaron por la triste comodidad de no comprometerse ante los asesinos. Les recuerdo que el que queda bien con Dios y con el diablo, solo queda bien con el diablo", escribió a través de Twitter el letrado, quien habitualmente accede a los medios de prensa.
En la misma publicación, Burlando dijo sobre los testigos que
"lamentablemente hoy dejaron pasar una oportunidad". Cabe recordar que en la audiencia de este lunes declararon como testigos Juan Pedro Guarino, rugbier que estuvo detenido pero luego fue sobreseído; T.I.C. el joven de Zárate señalado como el “rugbier número 11″, que acompañó a los acusados al momento del crimen pero que nunca fue imputado en el expediente por falta de pruebas; dos amigos de Blas Cinalli con quienes chateó en las horas posteriores al asesinato; y las madres de este último acusado y de Máximo Thomsen, quien sorprendió al tomar la palabra sobre el final de la jornada.
A la salida del juzgado, Burlando también se expresó y puso el foco en las declaraciones de Thomsen, a quien calificó de "cobarde".
"Que le pegaron lo vio solamente él", dijo el abogado, que puntualizó en que el joven cuya zapatilla fue identificada con sangre de Báez Sosa dijo que todo comenzó afuera cuando recibió una piña, cosa que no se aprecia en ningún video ni declaró nadie.
"Es cobardía absoluta", insistió Burlando, y añadió que
"Thomsen se hunde él y hunde a sus amigos" y cuestionó que "si era inocente, ¿por qué se cambió la ropa?", además de descalificar la estrategia de defensa de los imputados y preguntarse si "o no vio los videos o no leyeron la causa".