El precandidato radical Martín Lousteau consideró que la precandidatura de Jorge Macri “no es constitucional” y es “una falta de respeto”. Lo dijo luego de que el Tribunal Electoral lo habilitara y mientras corren las apelaciones tanto en la Ciudad como a la Corte Suprema. Jorge Macri, que ya le había retrucado también en tono socarrón con la resolución 125, se puso serio y recordó toda la trayectoria de Lousteau. En tanto, Horacio Rodríguez Larreta, que hace equilibrio, se mostró con el precandidato del PRO, aunque la semana pasada le mandó un video al del radicalismo.
CRUCES EN ASCENSO
Una vez comenzada la campaña, Lousteau comenzó a tirarle a Jorge Macri. En un breve repaso, cargó con candidatearse cuando antes era intendente en Vicente López y también ser el primo del expresidente Mauricio Macri: “No puedo un día quejarme porque Uñac puso al hermano (de candidato en San Juan), pero que no me parezca raro que pongan al primo”, remarcó. Y consideró que "es raro para un espacio que después dice que quiere elevar la institucionalidad”.
QUIÉN ES MÁS PORTEÑO
Jorge Macri ya había respondido a las acusaciones de que recién llegaba a la Ciudad. Dijo:
“Yo conozco bien esta ciudad, el que no tiene mucha experiencia en gestión es él. Está bien, no voy a hablar de Lousteau... ¿Cuántas veces dijo que no conozco la Ciudad y todo eso? ¿125 veces?”, se preguntó, en una obvia alusión a la resolución 125 que fue el disparador del conflicto rural de 2008. Fue en respuesta a la tribuna de Lousteau que le cantó en un acto la semana pasada: “¿De qué barrio sos, Jorge Macri?”. En un spot Lousteau insistió con que nació y creció en la Ciudad. La idea, todo indica, es machacar hasta el final con la procedencia de su adversario.
Jorge Macri remarcó que Lousteau no tiene experiencia gestionando un ejecutivo: “Yo me preparé en una ciudad vecina, Vicente López, que muchos la sienten como parte de esta ciudad; van y vienen, venimos y vamos, chicos que estudian de un lado y del otro." Lousteau contestó:
"Gobernó hasta hace días en un municipio que tiene el tamaño de Belgrano y la Ciudad tiene 48 barrios". “Los porteños merecemos otro respeto. Merecemos que quienes quieran gobernarnos conozcan nuestra ciudad. Este conocimiento de la ciudad requiere no de caminar en una campaña, sino de venir trabajando desde hace mucho tiempo", afirmó.
"Hace dos años que soy parte del equipo de gestión (en el Gobierno porteño). Si habla de alguien que la conoce en campaña, estará hablando de otros candidatos, no de mí”, le retrucó el precandidato del PRO, que decidió no guardarse nada a la hora de confrontar a su adversario radical. “Yo tengo un equipo trabajando en la ciudad hace ocho años. No es que de repente traigo mi equipo de Vicente López y digo que es lo mismo", insistió Lousteau, que aseguró -además- que no cree que su gestión en el conurbano haya sido buena. Por si quedaban dudas.
RECUERDOS
Jorge Macri redobló la apuesta y pasó del chiste sobre la 125 a recordale todos sus pasos por la política. "No tengo dudas de las experiencia de gestión de Lousteau", ironizó... y a continuación recordó que pasó por el Banco Provincia, que fue ministro del peronista Felipe Solá y ministro de Economía de Cristina Fernández de Kirchner (poco faltó para que no revise también en qué agrupación estaba Lousteau en el Colegio Nacional de Buenos Aires). En el gobierno de CFK, recordó Jorge Macri que Lousteau fue el “creador de una ley muy mala, que sentó las bases del poder que acumuló el kirchnerismo en desmedro del campo, del interior, del federalismo y de los privados”, en obvia referencia a la Resolución 125.
NI UNO NI OTRO
En tanto Larreta se mantiene de todo al margen. Si bien dice que él apoya al candidato del PRO, es indisimulable la buena relación con el radical, con el que viajaron juntos a festejar el triunfo en San Juan. El jefe de Gobierno no estuvo en el acto de lanzamiento de Lousteau, pero sí le mandó un video muy amigable. Hacer más hubiera sido para que se lo facturaran del sector de Bullrich. Con Jorge Macri compartió este martes una recorrida por Caballito. Rodeados de un séquito de seguidores que les funcionaban como malla de contención, Larreta y Jorge Macri se mostraron risueños y se sacaron fotos con los vecinos y comerciantes. Fue una señal de distención del jefe de Gobierno hacia el sector que le reclamaba