
Tras el pataleo de todo Juntos por el Cambio al unísono y las improbas denuncias de Luis Juez de presuntas irregularidades que incluían hasta entrega de drogas a cambio de votos,
el Tribunal Electoral de Córdoba publicó este miércoles los resultados del escrutinio definitivo de las elecciones a gobernador de esa provincia realizadas el 25 de junio y los números oficiales ratificaron que Martín Llaryora, delfín del mandatario Juan Schiaretti, le ganó al ahora ex candidato de JXC por más de 3 puntos.
Con lo que sí pudo quedarse la oposición es con el tramo de legisladores y el Tribunal de Cuentas. Los comicios tomaron relevancia por la diferencia ajustada que obtuvieron los dos principales candidatos, pero particularmente por el humo que levantó JXC al denunciar irregularidades por "dichos" de personas y en la carga de los votos.
Lo cierto ahora es que la fórmula de Llaryora con
Miryam Prunotto logró 870.935 votos (el 45%) y se impuso sobre Juez y
Marcos Carasso, que quedaron por debajo con 806.541 votos (el 41,85%). La diferencia es de 3,33 puntos exactos y casi 65 mil votos.
“Después del bochornoso proceso electoral que nos tocó vivir, transcurrido 10 días de la realización del comicio y con la confirmación de que Martín Llaryora es el gobernador electo, primero lo felicito y le deseo una buena gestión", tuiteó Juez, a la vez reconociendo su derrota pero cuestionando la elección que la produjo.
Y culminó:
"Les agradezco a todos los cordobeses por habernos dado semejante responsabilidad de control y les reitero nuestro compromiso de campaña de trabajar por la postergada agenda social que los cordobeses nos reclamaron”.
Por su parte, los legisladores electos de Juntos por el Cambio - que le ganaron al peronismo cordobés por una diferencia muy inferior a la que logró a su favor Llaryora, de sólo 2 mil votos- emitieron un comunicado en el que denunciaron que “el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial han sido responsables de las fallas que derivaron en la falta de credibilidad y de certidumbre en torno a los resultados del escrutinio provisorio".
Las elecciones en Córdoba, donde se elegía el sucesor de Schiaretti, quien competirá como precandidato a presidente, se convirtieron en una fuerte pelea entre la oposición y el oficialismo por el resultado ajustado.