El barril de crudo WTI cotizaba este jueves con una suba del 3,90 por ciento y alcanzaba los 58,17 dólares. El repunte se dio en un contexto de fuerte especulación internacional sobre el futuro de la producción venezolana, luego de la decisión del nuevo gobierno de avanzar en acuerdos energéticos con Washington.
A valores actuales, la operación anunciada permitiría a Venezuela recibir alrededor de 3.000 millones de dólares en productos estadounidenses a cambio del envío de petróleo, según estimaciones del mercado. La iniciativa fue impulsada tras los anuncios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien convocó a empresas de su país a invertir en el sector energético venezolano.
De acuerdo con el último informe de la OPEP, Venezuela concentra las mayores reservas probadas de crudo del mundo, con más de 303.000 millones de barriles. Muy por detrás aparecen Arabia Saudita, Irán, Canadá e Irak, en un ranking que confirma el peso estratégico del país caribeño en el mercado energético global.
En este nuevo escenario, la llegada de compañías norteamericanas podría reactivar una producción que permaneció virtualmente paralizada durante años de sanciones y desinversión. El mercado estima que, de concretarse estos desembolsos, Venezuela podría recibir miles de millones de dólares adicionales en los próximos años para recomponer su infraestructura petrolera y su economía.
El ex presidente de Chevron, Ali Moshiri, sostuvo que Venezuela podría volver a producir hasta 1,5 millones de barriles diarios en un plazo de 18 meses con inversiones de entre 5.000 y 7.000 millones de dólares, aunque advirtió que superar ese nivel requeriría un esfuerzo financiero y técnico mucho mayor.