La ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner se refirió este jueves al accidente que tuvo lugar el miércoles por la noche debajo del edificio de San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria, y que le costó la vida al militante Adrián Cherasco. A través de un extenso posteo en redes sociales, expresó su dolor y enojo por el desenlace fatal del hecho y se preguntó: “¿Será un signo de la época que nos toca vivir?”.
“Ayer por la mañana el chirrido de un freno, el ruido seco de un impacto y gritos entran por los balcones de San José 1111. Un choque, dije”, relató la ex presidenta, quien describió cómo observó desde su departamento el momento posterior al impacto. En ese marco, contó que vio a su hijo bajar a la calle para pedir una ambulancia, mientras un taxi permanecía incrustado contra la persiana de un bar y un hombre gritaba desesperado intentando mover el vehículo.
Kirchner detalló que, cuando el auto fue retirado de la vereda, pudo verse “una persona de espaldas que está absolutamente inmóvil”. La escena, según narró, se completó con la llegada de patrulleros, un médico en moto y luego el resto del personal de salud, en un operativo que no logró revertir el trágico desenlace.
El hecho se produjo durante un control policial, cuando un motociclista que circulaba sin patente intentó escapar, chocó contra un taxi y provocó que el vehículo perdiera el control e impactara contra dos peatones. Uno de ellos fue Adrián Cherasco, militante que realizaba una vigilia en apoyo a la ex mandataria frente al edificio.
En su mensaje, Cristina Kirchner identificó a la víctima y recordó su historia: “El cuerpo inmóvil para siempre era el de Adrián Cherasco. Me dijeron que tenía 39 años y que siempre venía desde su provincia, Córdoba, para hacer vigilias mirando mi balcón”. Conmovida, cerró con un agradecimiento y una despedida: “Me cuesta mucho escribir estas líneas, me enoja mucho que el amor y el agradecimiento tengan tanta mala suerte. Gracias Adrián ‘Córdoba’ por estos meses de acompañamiento y vigilia”.