El presidente Javier Milei viajará a Asunción, Paraguay, para participar en la firma del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea. La ceremonia está prevista para el 17 de enero.
Desde el Gobierno señalan que la presencia de Milei en la firma responde a la intención oficial de posicionar a Argentina como un actor clave en la economía internacional y de consolidar relaciones estratégicas con la Unión Europea. El viaje se produce en un contexto donde las tensiones diplomáticas con Brasil, un socio fundamental dentro del Mercosur, han marcado parte del vínculo con los principales países del bloque.
A pesar de la importancia del tratado, el Ejecutivo decidió no incluir en la agenda inmediata del Congreso la ratificación del acuerdo. Fuentes oficiales confirmaron a Ámbito que, durante el período de sesiones extraordinarias previsto para febrero, la discusión parlamentaria girará en torno a la reforma laboral, que el Gobierno prioriza como eje central de su gestión legislativa.
La decisión de postergar el debate parlamentario del tratado con la Unión Europea responde, según voceros del Ejecutivo, a un análisis de prioridades para el comienzo del año político. Argumentan que un proyecto de tamaña envergadura, que requerirá además la aprobación de otros países y del Parlamento Europeo, no generará beneficios tangibles a corto plazo y podría dificultar la aprobación de otros compromisos internos.
Sectores de la oposición y de la sociedad civil han manifestado incertidumbre frente a esta estrategia. Algunos analistas políticos consideran que la ratificación del acuerdo podría haber sido una oportunidad para construir consensos más amplios en torno a la inserción comercial de Argentina, fortaleciendo la predictibilidad para el comercio exterior y la inversión.
El tratado, del que participan los cuatro países miembros del Mercosur y el bloque europeo, fue acordado en 2019 pero nunca fue totalmente implementado ni ratificado por los parlamentos de cada país. Representa uno de los acuerdos comerciales más ambiciosos de la región y puede tener impacto en sectores productivos, exportadores e inversiones extranjeras, aunque sus efectos reales están sujetos a condiciones de mercado y decisiones políticas posteriores.