17.01.2026 / CON PRESENCIA DE MILEI

Alianza comercial: de qué se trata el acuerdo que firmarán el Mercosur y la Unión Europea

Los países de ambos bloques sellarán en Asunción un tratado de libre comercio que busca reducir aranceles, ampliar mercados y reordenar el intercambio global, en medio de tensiones internas y resistencias sectoriales.





El acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, negociado durante más de dos décadas, será firmado este sábado en Asunción y apunta a conformar una de las mayores zonas comerciales del mundo al integrar a 31 países, unos 720 millones de personas y un PBI combinado que supera los u$s24 billones.

El entendimiento se rubricará en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay, en una ceremonia que comenzará a las 12 y prevé la presencia de los jefes de Estado de los países miembros del Mercosur, entre ellos el presidente argentino Javier Milei. El mismo, establece la eliminación de cerca del 90% de los aranceles entre ambos bloques mediante esquemas progresivos y plazos escalonados.

Para la Argentina, el tratado promete ampliar el acceso al mercado europeo de productos como carne bovina, biodiésel, maní, vinos, limones y derivados de la soja, mientras que en paralelo se espera una mayor entrada de bienes industriales europeos, como maquinaria, vehículos, medicamentos y productos químicos.

Según proyecciones oficiales, el intercambio comercial entre el Mercosur y la Unión Europea podría incrementarse hasta un 30%, al tiempo que se anticipa un crecimiento de la inversión europea en la región, especialmente en sectores agroindustriales y en el fortalecimiento de cadenas productivas locales.

El acuerdo también incorpora compromisos en materia de comercio de servicios, compras públicas y facilitación comercial, que habilitan a empresas sudamericanas a participar en licitaciones europeas y buscan reducir barreras administrativas conforme a los estándares de la Organización Mundial del Comercio.

La firma se concreta en un contexto de resistencias internas dentro de la Unión Europea, encabezadas por países como Francia, Polonia, Irlanda, Austria y Hungría, donde sectores agropecuarios y ganaderos rechazan la apertura por temor al ingreso de productos del Mercosur, y con un historial reciente de déficit comercial argentino con el bloque, un dato que vuelve a poner en debate los impactos reales del tratado más allá de sus objetivos declarados de integración económica.