28.01.2026 / FINANZAS

Los mercados festejan con bonos, castigan a las acciones y le ponen un límite al relato del “veranito financiero”

Mientras los ADRs argentinos se dieron vuelta en Wall Street y registraron caídas de hasta 4%, el riesgo país se sostuvo por debajo de los 500 puntos básicos, apuntalado por el rally de los bonos y un contexto favorable para la deuda emergente. La jornada combinó toma de ganancias en acciones, cautela internacional y expectativas por una licitación clave del Tesoro.




Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York cerraron una rueda negativa, afectadas por un clima externo más tenso y una toma de ganancias generalizada. Cresud encabezó las bajas con un retroceso cercano al 4%, seguida por BBVA y Edenor, en una señal de enfriamiento luego de las subas acumuladas en las últimas semanas. El movimiento contrastó con la dinámica de los bonos, que mantuvieron el impulso alcista.

En ese escenario, el riesgo país se ubicó en torno a los 486 puntos básicos y se consolidó por debajo del umbral de los 500, un nivel que no se veía desde hacía casi ocho años. La mejora respondió al buen desempeño de la deuda soberana en dólares, con subas de hasta 1,3% en los tramos largos, en sintonía con un mayor apetito por activos emergentes.

El contexto regional también aportó lo suyo. La colocación de deuda internacional de Ecuador y, en particular, la emisión de u$s800 millones de Córdoba bajo ley de Nueva York funcionaron como señal para el mercado. La operación provincial, con una demanda que duplicó la oferta, reforzó la percepción de que el financiamiento externo vuelve a abrirse, aunque a tasas todavía elevadas.

En el plano local, el S&P Merval, que llegó a marcar máximos del año en dólares, retrocedió más de 1% y reflejó el impacto del humor internacional sobre la renta variable. Transener, Cresud y Ternium lideraron las pérdidas en la plaza doméstica, en una rueda marcada por la prudencia de los inversores.

La atención del mercado también se posó sobre la Secretaría de Finanzas, que enfrentó una licitación decisiva para cubrir vencimientos por unos $9,4 billones. Con una curva en pesos algo más estable y menor volatilidad en las tasas de corto plazo, en la city esperaron un alto nivel de rollover, en un intento por cerrar un enero exigente sin sobresaltos adicionales.