28.01.2026 / Economía

Ante la caída de ventas, una reconocida fábrica de hamburguesas suspendió a 450 trabajadores

El frigorífico Pico, ligado a la historia de la hamburguesa Paty, atribuyó la decisión no sólo al derrumbe de las ventas sino también a un consumo interno en niveles mínimos y a deudas que superan los 30.000 millones de pesos.





El frigorífico Pico, ligado a la historia de la hamburguesa Paty, suspendió a sus 450 empleados tras una fuerte caída de su actividad. La empresa atribuyó la decisión al derrumbe de las ventas, a un consumo interno en niveles mínimos y a deudas que superan los 30.000 millones de pesos.

La caída productiva es significativa: la firma pasó de faenar alrededor de 600 cabezas de ganado vacuno por día, a procesar apenas unas 50. Durante 2025, las exportaciones de carne registraron una baja del 7,3%, con un desplome más pronunciado en los envíos a China, principal destino del producto argentino, que cayeron un 12,3%.

En Trenel, localidad pampeana donde el frigorífico funciona como uno de los principales motores económicos, la suspensión del personal disparó la preocupación por un eventual cierre definitivo. El parate no solo golpea a los trabajadores directos, sino también a comerciantes, transportistas y productores vinculados a la cadena cárnica.

El conflicto de Pico se suma a una serie de tensiones que atraviesan a la industria frigorífica y alimentaria. En Santa Fe, los trabajadores del frigorífico Euro mantienen la planta tomada desde hace más de dos meses por salarios adeudados. A ese escenario se agregan casos como Bernasconi y la avícola Granja Tres Arroyos.

La semana pasada, cerca de 300 empleados de la planta de Granja Tres Arroyos en Pilar realizaron paros intermitentes ante la falta de pago de sueldos y de una parte del aguinaldo de diciembre, en un contexto de creciente fragilidad del sector.

La historia de la marca Paty
Pionera en el mercado local, Paty fue creada por Quickfood, empresa fundada por Ernesto “Tito” Lowenstein, Luis Juan Bameule y José Moché, con la idea de industrializar la carne vacuna. El nombre proviene del inglés beef patty, medallón de carne, y terminó por convertirse en un genérico popular. El frigorífico Pico, propiedad de la familia Lowenstein, funciona desde los comienzos de la década del 60.

La marca atravesó distintos cambios de manos: en 2007 fue vendida a la brasileña Marfrig y, en 2012, pasó a la también brasileña BRF, grupo alimenticio con presencia en más de cien países. Hoy, mientras la palabra “paty” sigue viva en el lenguaje cotidiano, la planta pampeana que la hizo emblema enfrenta una de las crisis más profundas de su historia.