Un tribunal de Corea del Sur condenó a cadena perpetua al expresidente Yoon Suk-yeol tras declararlo culpable por la imposición de la ley marcial durante su mandato.
La decisión judicial concluyó que
el uso de facultades de emergencia vulneró principios constitucionales y alteró el orden democrático. La ley marcial es un mecanismo excepcional que habilita restricciones severas a libertades civiles y concentra poder en el Ejecutivo, reservado para situaciones extremas de seguridad nacional.
El caso se desarrolló en un contexto de fuerte polarización política.
La medida había sido cuestionada por la oposición y derivó en investigaciones parlamentarias, protestas públicas y un proceso judicial que culminó con la sentencia definitiva.
Corea del Sur tiene antecedentes de presidentes que enfrentaron procesos judiciales tras dejar el cargo, principalmente por corrupción o abuso de poder. Sin embargo, esta condena se distingue por estar vinculada al uso de herramientas de excepción propias de situaciones de crisis institucional. La sentencia refuerza el principio de responsabilidad política y judicial de los máximos funcionarios del Estado y subraya el funcionamiento de los contrapesos institucionales en el sistema surcoreano.
¿Qué pasó?
La ley marcial fue declarada en un contexto de fuerte confrontación política.
El gobierno de Yoon enfrentaba una profunda parálisis legislativa, protestas en las calles y acusaciones cruzadas con la oposición, que controlaba el Parlamento.
Según la acusación, el Ejecutivo justificó la medida alegando amenazas al orden público y a la seguridad nacional. Sin embargo,
la Justicia determinó que no existían condiciones excepcionales que habilitaran una suspensión parcial de derechos y que la decisión constituyó un intento de alterar el equilibrio institucional.
La declaración de ley marcial habilitó restricciones a manifestaciones públicas y permitió la intervención directa de fuerzas militares en tareas de seguridad interna, una herramienta extremadamente sensible en Corea del Sur por su historia.