El Tribunal Oral Federal N°7 retomó las audiencias del juicio por la causa de los Cuadernos y el inicio estuvo marcado por nuevos planteos de nulidad. Mario Rovella, titular de la constructora Rovella Carranza S.A., solicitó que se deje sin efecto la declaración que brindó como imputado colaborador. A través de su abogado, Pablo Medrano, sostuvo que prestó testimonio bajo “coacción” y que su voluntad fue “doblegada” mediante la amenaza de quedar detenido.
Según expresó la defensa, se trató de “un mecanismo incompatible con el Estado de Derecho” que se utilizó de manera sistemática a lo largo del proceso. Rovella había admitido pagos ilegales que se presentaban como aportes de campaña, pero ahora pidió retirar esa confesión y ofreció una reparación económica cercana a los 500.000 dólares para extinguir la acción penal. El tribunal deberá decidir si hace lugar a ese planteo.
En paralelo, el exsecretario de Transporte Ricardo Jaime presentó una recusación contra el juez Fernando Canero, aunque la presidencia del tribunal dispuso que el planteo se tramite por secretaría para no interrumpir la audiencia. También el abogado de Cristina Fernández de Kirchner, Carlos Beraldi, volvió a cuestionar el origen de la causa y denunció un presunto “forum shopping”, apuntando contra el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli por el uso de la figura del arrepentido.
Las defensas de Roberto Baratta y Julio De Vido reforzaron las críticas. Se recordó el vínculo entre Stornelli y el falso abogado Marcelo D’Alessio, condenado por espionaje ilegal y extorsión, y se remarcó que De Vido resultó absuelto del delito de asociación ilícita en la causa Vialidad. Una vez que el tribunal responda a los planteos preliminares, dará intervención a la fiscalía y a la querella de la Unidad de Información Financiera antes de definir si el proceso avanza hacia la etapa de producción de prueba e indagatorias, en un expediente que el kirchnerismo señaló reiteradamente como un “show judicial” con fines políticos.