En medio de la creciente conflictividad con los trabajadores públicos, el peronismo santafesino volvió a mostrar cohesión en la Cámara de Diputados y lanzó una ofensiva contra la reforma previsional promovida por el gobernador Maximiliano Pullaro. Los nueve legisladores del interbloque coordinaron una iniciativa para quitarle al Ejecutivo la facultad de aumentar la edad jubilatoria por decreto, una posibilidad atada a lo que defina la administración de Javier Milei en el plano nacional.
El proyecto apunta al artículo 49 de la Ley 14.283, sancionada en 2024 con el voto exclusivo del oficialismo, que habilita al gobernador a adecuar la edad jubilatoria si Nación la modifica. Desde el justicialismo sostienen que “Santa Fe tiene autonomía previsional. Si alguna vez se va a modificar la edad jubilatoria, debe hacerse con un proyecto concreto, con debate público y con el voto de los representantes del pueblo”, y anticipan que no acompañarán ningún endurecimiento del régimen para los estatales.
La movida legislativa ocurre en un escenario adverso para Pullaro. Tras ceder ante la protesta policial con aumentos de emergencia, el mandatario enfrenta paritarias tensas con docentes y médicos que reclaman recomposición salarial y cuestionan el ajuste. En los últimos días se multiplicaron los escraches y las amenazas de instalar una Carpa Blanca en el inicio del ciclo lectivo, mientras en redes sociales se profundiza la confrontación entre funcionarios oficialistas y maestros.
La iniciativa del PJ no se limita a bloquear la suba de la edad jubilatoria. También propone derogar el artículo 2 de la ley de Emergencia Previsional que estableció un aporte solidario extraordinario sobre los haberes, eliminar el diferimiento de 60 días en la actualización de jubilaciones y exigir precisiones sobre los números de la Caja. El diputado Miguel Rabbia fue tajante: “Los jubilados no pueden vivir de anuncios. Creemos correcto que quiten este esfuerzo extraordinario, lamentamos el sufrimiento al que los sometieron y solicitamos la pronta devolución de lo incautado”. Y advirtió: “No se puede seguir ajustando sobre quienes ya trabajaron toda su vida. Los jubilados no son la variable de ajuste”.
Después de meses de diferencias internas, el peronismo logró ordenar filas alrededor de una bandera histórica: la defensa del sistema previsional y de los trabajadores públicos. En la Legislatura interpretan que el desgaste del gobierno provincial por la agenda salarial abrió una oportunidad para recuperar centralidad política y exponer las tensiones dentro del oficialismo, donde sectores socialistas miran con incomodidad el conflicto con la docencia y el rumbo del ajuste.