Un nuevo sondeo nacional volvió a encender luces rojas en el oficialismo. De acuerdo al relevamiento difundido por AtlasIntel en conjunto con Bloomberg, el presidente Javier Milei registra 55,3% de desaprobación contra 41,5% de aprobación, con apenas 3,3% que respondió no saber. El diferencial negativo consolida una tendencia adversa en medio del ajuste económico y los conflictos abiertos con distintos sectores sociales.
Pero el dato más contundente surge del cruce por género. Entre las mujeres, la desaprobación escala al 63,2%, mientras que solo el 33% aprueba la gestión. En cambio, entre los hombres el escenario aparece más dividido: 51,5% lo aprueba y 46% lo desaprueba. La brecha revela un desgaste particularmente fuerte en el electorado femenino, históricamente sensible a las políticas sociales, laborales y de cuidado.
El informe también incluye la imagen de los principales dirigentes políticos. Allí, Milei exhibe 41% de imagen positiva y 57% negativa, con un diferencial de -16 puntos. En el oficialismo reconocen que el humor social atraviesa un momento delicado, atravesado por la pérdida de poder adquisitivo y la tensión con docentes, jubilados y trabajadores estatales.
La magnitud de la diferencia entre hombres y mujeres no pasa inadvertida en el tablero político. Analistas señalan que ese segmento puede resultar determinante en futuros comicios y en la consolidación —o no— del proyecto libertario. Con estos números, la Casa Rosada enfrenta el desafío de revertir una percepción negativa que, lejos de atenuarse, muestra señales de profundización.