Seis cuentas creadas pocos días antes del bombardeo estadounidense sobre territorio iraní concentraron apuestas millonarias en el mercado que preguntaba si Washington atacaría a Irán antes de una fecha determinada. Cuando finalmente
se produjo la ofensiva, en el marco de la escalada militar en Medio Oriente, las posiciones se dispararon y los usuarios detrás de esas cuentas obtuvieron ganancias que, en conjunto, superan varios millones de dólares.
La plataforma donde se realizaron las operaciones fue Polymarket, un mercado de predicción basado en criptomonedas que permite apostar por el resultado de eventos políticos, económicos o deportivos. En este caso, el contrato vinculado a un eventual ataque de Estados Unidos contra Irán había ganado volumen en los días previos, pero fue el ingreso concentrado de grandes sumas por parte de un puñado de cuentas recién creadas lo que encendió las alarmas.
Según reconstrucciones publicadas por medios internacionales, las cuentas comenzaron a comprar posiciones cuando la probabilidad implícita del ataque aún era relativamente baja. Tras el anuncio oficial del bombardeo, el valor del contrato se disparó, generando retornos extraordinarios en cuestión de horas.
La precisión temporal de las apuestas, realizadas poco antes de que la información fuera pública, alimentó las sospechas de que quienes operaron podrían haber contado con datos anticipados.
El episodio reavivó el debate sobre la transparencia y la regulación de los llamados “prediction markets”. A diferencia de los mercados financieros tradicionales, estas plataformas operan en entornos descentralizados y con marcos regulatorios difusos. Aunque sus defensores sostienen que agregan información dispersa y permiten medir expectativas colectivas, los críticos advierten que pueden transformarse en vehículos para explotar información confidencial o incluso para manipular percepciones públicas sobre eventos sensibles.
No es la primera vez que Polymarket enfrenta cuestionamientos. La plataforma ya había sido objeto de investigaciones regulatorias en Estados Unidos por su operatoria vinculada a eventos políticos.
Un antecedente que refuerza las sospechas ocurrió meses atrás, cuando en Polymarket se registraron
apuestas millonarias que anticipaban un escenario extremo vinculado a Nicolás Maduro. En aquel caso, varias cuentas concentraron posiciones relevantes en contratos que especulaban con su captura o salida forzada del poder, y obtuvieron ganancias significativas cuando la situación política en Venezuela escaló de forma abrupta. El episodio generó cuestionamientos similares a los que hoy rodean el mercado sobre Irán: si se trató de análisis geopolítico sofisticado o de operadores con acceso a información sensible antes de que fuera pública.
Sin embargo, el caso del bombardeo sobre Irán introduce un componente particularmente delicado:
la posibilidad de que decisiones militares de alto impacto geopolítico se conviertan en oportunidades de especulación anticipada. Mientras tanto, no hay confirmación oficial sobre la identidad de los operadores ni sobre la eventual apertura de investigaciones formales.