03.03.2026 / REPRESIÓN

Casación deja firme el procesamiento del gendarme que hirió a Pablo Grillo y frena la maniobra de la defensa


La Cámara Federal de Casación Penal declaró inadmisible la queja presentada por el efectivo Héctor Jesús Guerrero y confirmó su procesamiento por lesiones gravísimas agravadas contra el fotoperiodista Pablo Grillo. El tribunal sostuvo que existe “doble conformidad judicial” y rechazó habilitar una instancia extraordinaria.





La Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal, integrada por Alejandro W. Slokar, Guillermo J. Yacobucci y Ángela E. Ledesma, rechazó el recurso de queja presentado por la defensa del gendarme Héctor Jesús Guerrero y dejó firme su procesamiento por los delitos de lesiones gravísimas agravadas por abuso de su función en concurso real con abuso de armas agravado, reiterado en cinco oportunidades.

El fallo señaló que “en el caso existe doble conformidad judicial” y que la defensa particular “no ha argumentado adecuadamente la existencia de una cuestión federal” que habilite la instancia extraordinaria, según surge de la resolución a la que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas. De esta manera, la causa continúa su curso con el procesamiento confirmado.

El hecho ocurrió el 12 de marzo de 2025, durante una marcha en defensa de los jubilados en las inmediaciones del Congreso. De acuerdo con la reconstrucción judicial, Guerrero se encontraba junto a un camión hidrante en la intersección de Hipólito Yrigoyen y Solís cuando efectuó varios disparos con una pistola lanzagases marca “Federal y Halcón”. A las 17:18:05, uno de los proyectiles impactó en la cabeza de Grillo, que estaba a unos 50 metros, en posición de cuclillas, tomando fotografías.

Las pericias balísticas y el análisis de videos aportados por medios y por el “Mapa de la Policía” determinaron que el disparo fue realizado de forma casi horizontal, con una inclinación de 1,5°, y no en parábola hacia arriba, como indican los protocolos. El impacto provocó una fractura expuesta de cráneo y hematomas cerebrales severos que requirieron múltiples cirugías, incluida una craneoplastía bilateral.

A comienzos de este año, Grillo recibió el alta y regresó a su casa en Lanús, aunque continúa con secuelas neurológicas y motoras que demandan tratamiento diario. Su recuperación le permitió firmar un escrito para presentarse como querellante en la causa en carácter de “víctima directa de los delitos cometidos por el Cabo Primero Héctor Jesús Guerrero y demás integrantes de la Gendarmería Nacional Argentina y Ministerio de Seguridad Nacional que se encuentran bajo investigación”.