03.03.2026 / MILEI VS. VILLARRUEL

La interna libertaria estalla: el Gobierno le exige lealtad a Villarruel y la acusa de jugar para la oposición

El enfrentamiento entre la Casa Rosada y la vicepresidenta Victoria Villarruel suma un nuevo capítulo tras el desplante en el Congreso y el cruce con Luis Petri. En el oficialismo le reclaman que “defienda la agenda del Gobierno” y le reprochan maniobras políticas desde la campaña.







Tras el desplante del domingo en el Congreso y el cruce público con el ex ministro de Defensa Luis Petri, recrudeció en las últimas horas el malestar del núcleo duro libertario con Victoria Villarruel, quien ya dejó en claro que no piensa dejar su cargo pese a las versiones que circularon desde la Casa Rosada.

“Lo único que queremos es que haga su trabajo. Empujar y defender la agenda del Gobierno porque para eso la votaron”, señalaron desde el entorno del presidente Javier Milei a la Agencia Noticias Argentinas. En el oficialismo consideran que la titular del Senado no se alinea con las prioridades del Ejecutivo y tensiona el funcionamiento parlamentario.

Las críticas escalan en tono y contenido. Para los libertarios, Villarruel “no tiene la más mínima gota de dignidad”. “Nos gustaría tener un vice alineada, que defienda las políticas del Senado”, afirman en el Ejecutivo, aunque aclaran que no impulsarán su renuncia. Entre los reproches, mencionan “haber repartido ministerios cuando todavía no habíamos ganado, y que además los había repartido con el larretismo”, y la acusan de haber promovido al Partido Demócrata en la provincia de Buenos Aires para restarle votos y permear el poder de La Libertad Avanza.

El conflicto sumó un cruce directo con Petri, quien sostuvo que la vicepresidenta “apostó por el fracaso del Gobierno” y que fue “funcional a la oposición”. “Abrió el Senado para que la oposición hiciera de las suyas tratando de quebrar el programa económico”, afirmó. Villarruel respondió y le pidió que deje de comentar “como una vieja chusma”, además de cuestionarlo por “el vacío que dejó en IOSFA”, la obra social de las fuerzas de seguridad.

Viejas rencillas de la campaña reaparecen así en una disputa abierta que expone fracturas en la conducción libertaria y deja al descubierto una convivencia cada vez más tirante en la cúpula del poder.