04.03.2026 / CRISIS

La segunda peor del mundo: la industria argentina cerró el segundo año de Milei con una caída del 7,9%

Un informe privado ubicó al país como el segundo con peor desempeño industrial a nivel global entre 2024 y 2025. Se perdieron casi 73 mil empleos y más de 2.400 empresas dejaron de operar.





La actividad manufacturera acumuló una contracción del 7,9% en los primeros dos años de la gestión de Javier Milei, configurando una “recesión profunda” que posicionó a la Argentina como el segundo país con mayor caída industrial entre 56 naciones relevadas por la ONUDI, sólo detrás de Hungría, según informó la consultora privada Audemus. 

El impacto se trasladó al entramado productivo: en 24 meses dejaron de realizar aportes al sistema 2.436 empresas manufactureras, lo que equivale al 5% del total del sector. La consultora alertó que el ritmo de cierres acerca la cantidad de firmas activas a los niveles más bajos desde la pandemia.

El deterioro se produjo en un contexto en el que otros sectores vinculados a la exportación primaria lograron recomponerse y mientras economías de la región, como Brasil y Chile, exhibieron variaciones positivas. El desempeño local, tal como advirtió el informe sectorial, se desmarcó de esa tendencia y consolidó un proceso de retroceso relativo en el plano internacional.

La pérdida de empleo formal acompañó esa dinámica. Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se destruyeron 72.955 puestos registrados en la industria, una reducción del 6% de la plantilla, en un período en el que el empleo fabril retrocedió en 16 de los 24 meses analizados.

El nivel de utilización de la capacidad instalada también reflejó la contracción: el promedio de 2025 fue de 57,9%, el más bajo de la última década si se excluye el año de confinamiento sanitario. Rubros como metalmecánica, textil, cuero y calzado y productos metálicos mostraron los mayores retrocesos, mientras que sólo actividades asociadas a commodities lograron sostenerse.

En paralelo, la Unión Industrial Argentina volvió a plantear la necesidad de establecer reglas claras y sostener instancias de diálogo ante un escenario que definió como delicado. “Hay sectores que están en un momento crítico”, afirmó su presidente, Martín Rappallini, quien además reclamó al Gobierno de Milei que el "proceso de apertura y de convivencia tiene que ser gradual”, además de remarcar la falta de voluntad del Ejecutivo para abrir el diálogo.