
Este miércoles el presidente Javier Milei aceptó la renuncia del ahora ex ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, y lo reemplazó por Juan Bautista Mahiques, hecho que configura la profundización de una tendencia que viene desde el inicio de la administración libertaria: se trata de un gobierno lleno de ex funcionarios que acompañaron a Mauricio Macri y el PRO.
EL GABINETE PRO
Además del caso de Mahiques, el actual
ministro del Interior es
Diego Santilli, múltiple funcionario y legislador del PRO, incluso hasta recientemente. Antes, ocuparon el cargo Guillero Francos y Lisandro Catalán, ambos sin origen político amarillo.
El
Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado nació, directamente, para el partido de Macri. Lo encabeza
Federico Sturzenegger, ex funcionario del PRO que también ocupó roles del Estado claves durante la gestión de Fernando de la Rúa.
Otro ministro clave y de origen político amarillo es
Luis Caputo, titular de la
cartera económica. El caso de "Toto" es paradigmático: no sólo ocupó la misma función con el PRO, sino que era uno de los funcionarios más criticados por el entonces economista y panelista Javier Milei.
En
Cancillería también se da el fenómeno amarillo: el ministro de Relaciones Exteriores es
Pablo Quirno, ex jefe de Gabinete de Finanzas y ex director del Banco Central, con Macri. Antes estuvieron en esa función una dirigente sin pasado político, como Diana Mondino, y luego le tocó a Gerardo Werthein, hombre que atravesó todos los espacios políticos que pudo.
El caso del
Ministerio de Seguridad es también muy manifiesto. Fue la jefa allí
Patricia Bullrich, tal vez la primera figura importante de origen PRO que se vistió de violeta, hasta hace un par de meses, cuando pasó a encabezar a La Libertad Avanza en el Senado y le dejó su lugar a su lugarteniente, también amarilla,
Alejandra Monteoliva.
La cartera de Salud está encabeza por Mario Lugones, que viene de la administración de Alberto Fernández. El caso de Capital Humano es el único que muestra al frente a una persona 100% libertaria, como Sandra Pettovello. Mientras que en Defensa un hombre de origen radical pero que se hizo PRO estuvo al frente hasta hace dos meses, como Luis Petri, que pasó al Congreso. Su lugar se lo quedó un militar, Carlos Presti.
Y en Jefatura de Gabinete se da un caso similar al de Interior: estuvieron allí un advenedizo en la política, como Nicolás Posse, y Guillermo Francos, hombre que recorrió funciones en todos los gobiernos. Ahora coordina a los ministros el polifuncional Manuel Adorni.
MAHIQUES, CASTA AMARILLA
Mahiques se convirtió en ministro de Justicia gracias al impulso de Karina Milei, de hecho le agradeció explícitamente el favor su primer tuit oficial como flamante funcionario. Sin embargo, viene tejiendo una red de relaciones que le permitieron acceder a muy altos cargos, siempre de la mano del PRO y la "casta" judicial.
Fue, hasta ayer, fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, es decir el jefe de todos los fiscales porteños. Llegó allí propuesto por Horacio Rodríguez Larreta, por entonces jefe de gobierno, por siete años. Se le terminaba este octubre.
Su carrera política, que militó desde las filas amarillas del PRO, tiene, no obstante, un impulso de un hombre de origen radical pero trabajador macrista: Daniel Angelici.
Fue Angelici quien promovió su ingreso al Ministerio de Justicia de la Nación durante el gobierno de Mauricio Macri. Fue nombrado subsecretario de Asuntos Penitenciarios y Relaciones con el Poder Judicial del ministerio. También ofició como representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, un cargo en el que tuvo influencia en el nombramiento de jueces nacionales y federales.
Mahiques es hijo de Carlos Mahiques, camarista de la Casación Federal, máximo tribunal penal por debajo de la Corte Suprema. Mahiques padre fue ministro de Justicia bonaerense de María Eugenia Vidal. Además, fue uno de los jueces que garantizó la cobertura judicial a Santiago Viola, hoy vice de su hijo, cuando fue denunciado por inventar testigos truchos en aquella denuncia falsa que indicaba que el juez Sebastián Casanello había visitado a Cristina Kirchner en Olivos, mientras la investigaba en una causa.
Los Mahiques, padre e hijo, participaron de un viaje, que salió a la luz en diciembre de 2022, invitados junto con otros jueces, empresarios, un exespía y el entonces ministro de Justicia de la Ciudad a la estancia de Joe Lewis en Lago Escondido. Fueron investigados por dádivas en el Sur, pero lograron que el caso pasara a los tribunales de Comodoro Py y al filo de la feria judicial de 2023 todos fueron sobreseídos sin que la fiscalía apelara.
A Carlos Mahiques se le termina su mandato como juez este año porque cumple 75. Sólo podrá seguir durante cinco años más si el Senado le da un nuevo acuerdo. Milei, que no envió al Senado el pliego de un solo juez en los más de dos años que lleva en la Casa Rosada, sí le pidió a la Cámara alta que revalidara el cargo de Carlos Mahiques.