En ese contexto, los títulos de deuda soberana argentina retrocedieron en Wall Street, en línea con la liquidación global de renta fija. Las mayores caídas se concentraron en los vencimientos largos, encabezadas por el Bonar 2041 (-1,5%), el Global 2038 (-1%), el Global 2035 (-0,9%) y el Global 2029 (-0,9%). Como resultado, el riesgo país medido por J.P. Morgan subió 18 unidades y se ubicó en los 593 puntos básicos.
El movimiento se dio en una jornada marcada por la fuerte volatilidad internacional. El petróleo llegó a dispararse más de 20% en la apertura de los mercados asiáticos y luego moderó el avance hasta ubicarse con subas cercanas al 7%, nuevamente por debajo de los 100 dólares el barril. Al mismo tiempo, los commodities agrícolas también operaron en alza, con la soja avanzando alrededor de 1,5%.
En el frente accionario, el índice S&P Merval pasó a terreno negativo y registró una baja cercana al 0,6%, en medio de una rueda volátil. Entre las principales caídas se destacaron Ternium, Banco Macro (-2,3%), Central Puerto (-1,9%) y Edenor (-1,6%), mientras que algunas empresas vinculadas al agro y la energía mostraron subas, como Cresud (+2,5%), Transportadora Gas del Norte (+2,2%) e IRSA (+2,1%).
En Wall Street, los ADR argentinos también operaron con mayoría de bajas. Bioceres lideró los retrocesos con una caída del 5,4%, seguida por Globant (-4%), Corporación América (-2%) y Banco Macro (-2,2%). En contraste, algunas compañías energéticas y vinculadas al campo lograron avanzar, entre ellas Cresud (+2,7%), Transportadora de Gas (+1%) e YPF (+0,6%).