
El presidente Javier Milei y su hermana Karina formaron parte este martes del acto en homenaje a las víctimas del atentado a la Embajada de Israel, ocurrido el 17 de marzo de 1992, cuando un coche bomba de la organización terrorista islámica Hezbolá explotó y mató a 29 personas e hirió a más de 250. “Fue un ataque cobarde del enemigo iraní que dejó un saldo de 29 muertos. Se atentó contra los cimientos morales de nuestra sociedad. Israel encarga los valores de la libertad y la resiliencia”, señaló en un primer momento el jefe de Estado, acompañado por el canciller Pablo Quirno; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri y otros funcionarios.
Más adelante, ratificó su apoyo al país gobernado por Benjamín Netanyahu al señalar: “La Argentina es socia de Israel en los valores de la libertad y combate al terrorismo. Intentaron alejarnos de una nación hermana. Tanto el atentado a la embajada como a la AMIA intentaron cercenar la claridad moral de nuestro pueblo”. En este marco, advirtió: “Frente al terrorismo no puede haber tregua”. “Debemos estar más atentos que nunca, no podemos bajar la guardia. Debemos combatir el antisemitismo en todos los frentes. Esa es la forma de defender lo que somos, los principios que nos fundaron como nación”, agregó Milei al condenar el crecimiento del antisemitismo.
Sobre el final volvió a poner en foco el alineamiento del Gobierno con Israel y Estados Unidos en la guerra de Medio Oriente: “Dejamos en claro en dónde nos paramos en este momento histórico en el que Estados Unidos e Israel han decidido ponerle fin al régimen iraní. Una tiranía que no solo mantiene cautiva a su población, sino que sembró el terror durante décadas alrededor del mundo”.
El lema que se alzó este año fue "La primera vez no se olvida" con el objetivo de visibilizar y recordar el primer ataque terrorista ocurrido en la Argentina. Entre los fallecidos hay ciudadanos argentinos, bolivianos, uruguayos, paraguayos, italianos e israelíes, al tiempo que también fallecieron un taxista, un sacerdote, una mujer alojada en un geriátrico y obreros que trabajaban en edificios aledaños.
EL ATENTADO
Cabe recordar que a dos años del atentado a la embajada, el 18 de julio de 1994 durante la presidencia de Carlos Ménem, la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) fue el escenario de otro ataque en el que murieron 85 personas y más de 300 resultaron gravemente heridas. Hasta el momento no hay imputados ni condenados en la causa, pese a que fue investigada por la Corte Suprema de Justicia y por organismos internacionales como el FBI y el Mossad. En abril de 2024, un tribunal federal argentino concluyó que Irán y la organización terrorista Hezbolá fueron responsables del atentado, al haberlo “organizado, planeado, financiado y ejecutado”.
La resolución señaló a ex y actuales dirigentes políticos y militares iraníes, varios de ellos con inmunidad diplomática en aquel entonces. Asimismo, se mencionó a funcionarios argentinos por presunta manipulación de pruebas e intentos de encubrimiento, lo que mantiene abierta la polémica sobre las responsabilidades internas y externas en el ataque.