El Gobierno de Chile anunció que dejará de apoyar la postulación de Michelle Bachelet como candidata a la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en una medida que marcó el primer gesto fuerte de la administración encabezada por el derechista José Antonio Kast. La ex mandataria, sin embargo, aún mantiene el respaldo de Brasil y México en su intento por llegar al organismo internacional.
Desde la cancillería chilena justificaron la decisión al señalar que "Hemos llegado a la convicción de que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación". La definición implicó también el retiro del patrocinio diplomático y la suspensión de las gestiones de promoción que el país venía desarrollando.
El Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó además que las embajadas chilenas en el exterior dejarán de participar en cualquier iniciativa vinculada a la candidatura de la ex presidenta socialista. No obstante, el Ejecutivo aclaró que, "en consideración a la trayectoria de la expresidenta Bachelet y en el caso de que ella decida continuar con su postulación, se abstendrá de apoyar a cualquier otro candidato en el proceso eleccionario".
La determinación se conoció a pocas semanas de la asunción de Kast, quien había anticipado durante la campaña que evaluaría la continuidad del respaldo otorgado por la gestión anterior. El gobierno saliente de Gabriel Boric había impulsado activamente la candidatura de Bachelet como parte de una estrategia regional para fortalecer la presencia latinoamericana en los organismos multilaterales.