Tras largas semanas de movilizaciones, docentes y estudiantes universitarios comienzan una nueva semana cargada de actividades como parte del plan de lucha contra el ajuste presupuestario y salarial, entre las que se destacan
dos clases públicas previstas para este lunes y martes frente a un departamento en Caballito propiedad del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien en las últimas semanas quedó en el centro de un escándalo por su patrimonio ampliado y sus viajes extraoficiales.
Las medidas forman parte de un paro nacional de tres días convocado por las federaciones Conadu y Conadu Histórica, junto a otros gremios del Frente Sindical de Universidades Nacionales, que afectará el dictado de clases entre el lunes 30 de marzo y el miércoles 1 de abril en universidades y colegios preuniversitarios de todo el país, en reclamo por la falta de recomposición salarial y la no aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Por su parte, la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, docentes y estudiantes concentrarán desde las 9.30 en la sede de Puán para marchar hasta la calle Miró al 500,
donde a las 10 se realizará una clase pública frente a una de las propiedades de Manuel Adorni, en una actividad organizada junto a los gremios AGD y FEDUBA para visibilizar la situación salarial y presupuestaria que atraviesa el sector.
La elección del lugar para las clases públicas busca exponer el contraste entre la situación económica de la comunidad universitaria y el patrimonio del jefe de Gabinete, luego de conocerse que adquirió su nueva propiedad en el corazón de la Ciudad sin haberse desprendido de la anterior.
DATOS QUE ALARMAN
Según datos de las organizaciones sindicales,
los salarios docentes universitarios acumulan una pérdida de alrededor del 34% de su poder adquisitivo desde el inicio de la actual gestión, mientras
que el presupuesto de funcionamiento de las universidades habría retrocedido más de un 45% en términos reales, con recortes que impactaron también en áreas como infraestructura, extensión, becas y financiamiento científico.
Asimismo, un informe reciente del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advierte además que gran parte de los ingresos del personal universitario
quedaron por debajo de la canasta básica total, que en enero se ubicó en $1.360.299, con básicos que rondan los $1,45 millones para titulares pero que descienden a $1,13 millones para adjuntos y cerca de $975.000 para jefes de trabajos prácticos, cifras que en muchos casos resultan insuficientes para sostener a un hogar promedio.
En ese marco y en paralelo a las protestas, gremios y autoridades académicas insisten en la necesidad de reabrir paritarias y garantizar los fondos previstos por ley para el funcionamiento del sistema.