04.04.2026 / Adorni Gate

En las causas de corrupción Adorni está en manos de un abogado que defendió a Yabrán y Antonini Wilson

El jefe de Gabinete escuchó al ex ministro Mariano Cuneo Libarona y, ante las múltiples denuncias por enriquecimiento ilícito y dádivas, contrató a Matías Ledesma, un penalista que integra un estudio jurídico que defendió a los empresarios Alfredo Yabrán y Antonini Wilson.




El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, no sale del laberinto de escándalos por corrupción y causas judiciales y, en ese tren, escuchó el consejo del ex ministro mileísta Mariano Cuneo Libarona y contrató a Matías Ledesma, un penalista que integra un estudio jurídico que defendió a los empresarios Alfredo Yabrán y Antonini Wilson.

La contratación se produjo en los últimos días. Se lo venían pidiendo prácticamente a gritos desde varias partes del Gobierno, tanto las que lo bancan como las que no tanto, para que el exvocero presidencial comenzara a alinear una estrategia clara respecto a su situación mediática-judicial pero con alguien profesional.

Es que en las incursiones mediáticas a las que está acostumbrado no le fue bien. No es lo mismo decir poco sobre casi cualquier tema que tener que ser preciso y con argumentos reales sobre un tema sensible. Por eso contrató a Ledesma, que forma parte del estudio Guillermo Ledesma Abogados, creado por el juez del mismo nombre que integró el tribunal del Juicio a las Juntas.

Uno de los primeros en sugerir públicamente que Adorni debía ser patrocinado legalmente fue el exministro de Justicia, Cúneo Libarona, quien a la vez que encabezaba esa cartera iba a medios a defender casi como abogado a Javier Milei.

En esa línea, Cúneo Libarona consideró que, según su punto de vista penal, no existe delito, pero que, aun así, recomendó que el funcionario nacional, pese a considerarlo un “enorme expositor, brillante”, debía delegar la defensa.

Esta semana, Adorni debía preparar la conferencia de prensa del miércoles en Casa Rosada, donde se iba a seguir defendiendo en la arena mediática. Iba a ser la segunda del período, que había inaugurado la semana pasada con poco éxito y muchas críticas internas. Todo cambió cuando se reveló que dos jubiladas que dicen no conocerlo le prestaron al jefe de Gabinete 200 mil dólares para comprar un departamento en Caballito.

Con ese dato, desde la residencia presidencial, con Karina Milei al mando, le exigieron al jefe de Gabinete que, antes de volver a hablar en público, acomode su defensa pero con abogados. 

El prontuario profesional de la persona elegida para comandar la estrategia en tribunales es amplio. Matías Ledesma tuvo en su cartera de clientes a Silvio Robles, mano derecha de Horacio Rosatti, juez de la Corte Suprema, en la causa que investigó el vínculo que el asesor del titular del máximo tribunal mantenía con el exministro porteño Marcelo D’Alessandro mientras los supremos dirimían casos que involucraban a la Ciudad. El expediente finalmente fue archivado. 

Ledesma también tiene en su mochila la defensa del empresario Claudio Glazman, del grupo Roggio, quien fuera procesado por cohecho en la polémica causa de los Cuadernos. Hay un vínculo llamativo con Adorni allí: en ese expediente está procesado Luis Betnaza, del grupo Techint, quien es suegro de la vicejefa de Gabinete, Aimé “Meme” Vázquez, especialista en comunicación que hizo carrera en el PRO pero hoy por hoy integra el núcleo íntimo del ex vocero de Milei. 

Ledesma, además, forma parte del estudio jurídico que creó su padre, Guillermo Ledesma, uno de los seis jueces que participaron del Juicio a las Juntas Militares. La firma de abogados, además de tood lo dicho, tiene como grandes hitos haber defendido al empresario Alfredo Yabrán por el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas y haber representado al valijero venezolano Guido Antonini Wilson, que en 2007 intentó ingresar 800.000 dólares a la Argentina sin declarar.


LAS CAUSAS DE ADORNI

Las dos causas que más preocupan a Adorni están bajo el paraguas del juez federal Ariel Lijo, quien fuera primero candidato de Javier Milei para integrar la Corte Suprema y, luego, nombrado por un decreto que no prosperó.

Una investiga si hubo algún delito detrás del viaje familiar que realizó a Punta del Este y en el vínculo entre Adorni y el periodista Marcelo Grandio, quien según los primeros testimonios de la causa fue quien pagó ante la empresa de vuelos privados a través de una empresa contratada por la TV Pública que maneja el jefe de Gabinete. En paralelo se gestó otra causa sobre el patrimonio de Adorni bajo el encuadre de presunto enriquecimiento ilícito.

La tercera causa es por el viaje de Adorni con su esposa, Bettina Angeletti, en el avión presidencial a Nueva York con parada en el mismo hotel de lujo que la comitiva presidencial, pagada por el Estado. Está a cargo del juez Daniel Rafecas y delegada en la fiscal Alejandra Mangano. En el entorno del ministro coordinador marcan que no hay un riesgo latente al respecto de la misma.

Como última novedad en el marco de la investigación por enriquecimiento ilícito, la escribana que intervino en la operación de compraventa del departamento del barrio porteño de Caballito por parte de Adorni fue citada como testigo por el fiscal federal Gerardo Pollicita, que tiene delegado la causa.

La decisión se tomó luego de conocerse el valor por el cual se escrituró el bien, 230 mil dólares y que parte de ese dinero provino de un préstamo de dos jubiladas que negaron ante la prensa conocer al funcionario. La escribana deberá presentarse el 8 de abril. El valor y la existencia de ese crédito privado consta en los documentos legales del departamento y por eso el fiscal convocó a la profesional que intervino, Adriana Mónica Nechevenko.

Se trata de la primera testigo llamada en esta investigación, el cual se encuadra como una de las 12 medidas de prueba ordenadas para esclarecer el origen de los fondos con el que se financiaron tanto la compra de la casa en el country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz, como de un departamento en la calle Miró al 500, en el barrio de Caballito.