El Gobierno nacional dispuso el pago por única vez de una suma fija de $40.000 para el personal de las fuerzas federales que dependen del Ministerio de Seguridad, una decisión que fue oficializada mediante el Decreto 216/2026 publicado en el Boletín Oficial.
El bono, de carácter no remunerativo y no bonificable, se liquidará junto con los haberes correspondientes a abril y alcanzará a efectivos en actividad de la Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Servicio Penitenciario Federal y la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, incluyendo en algunos casos a alumnos en formación.
En el afán de “reconocer y sostener una adecuada jerarquización” del sector en función de las responsabilidades que desempeña, el Ejecutivo añadió montos adicionales diferenciados, de acuerdo al grado que posea el efectivo, de entre $100 y $300 mil.
El anuncio se conoció a pocas horas del abrazo simbólico convocado por integrantes de las cinco fuerzas federales frente al edificio Centinela, sede de la Gendarmería, en una manifestación inédita organizada a través de redes y grupos internos para reclamar recomposición salarial y mejoras en la cobertura de salud.
Entre los principales cuestionamientos del personal se encuentra la situación de la obra social Iosfa y su posterior reorganización, que dio lugar a nuevas entidades en medio de denuncias por demoras en la atención y falta de prestaciones, un escenario que profundizó el malestar y alimentó la convocatoria a la movilización prevista para el 2 de abril.
A esto se suma el reclamo por los haberes, que según sostienen efectivos de distintas fuerzas, quedaron por debajo del costo de la canasta básica y obligan a muchos a recurrir a trabajos adicionales para sostener a sus familias.