El Gobierno nacional oficializó la entrega de hasta $400.000 millones en adelantos de coparticipación a doce provincias, en una decisión que puede leerse como respuesta a la caída de recursos y la necesidad de los distritos para afrontar compromisos urgentes, en medio de una negociación abierta con los gobernadores.
La medida alcanza a
Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán, en un contexto donde la Casa Rosada busca sostener apoyos políticos mientras se profundizan las tensiones fiscales en el interior.
Según lo dispuesto, los fondos deberán ser devueltos dentro del mismo ejercicio fiscal mediante retenciones automáticas sobre la coparticipación, con una tasa fija nominal anual del 15%, mientras que la Secretaría de Hacienda definirá los montos y condiciones específicas para cada provincia.
Para acceder a la asistencia, los distritos deberán autorizar el descuento directo de los recursos y comprometer su participación en el régimen de coparticipación, lo que en la práctica asegura el recupero de los fondos por parte del Estado nacional.
La decisión se da en un escenario de fuerte deterioro de las cuentas públicas provinciales,
con ocho meses consecutivos de caída en la recaudación y una merma cercana al billón de pesos en los ingresos del primer trimestre respecto del año anterior.
En paralelo,
las transferencias totales de Nación hacia las provincias registraron una baja real del 8,3% interanual, con caídas generalizadas en la mayoría de los distritos y casos más pronunciados como el de la Ciudad de Buenos Aires, afectada por la reducción de envíos no automáticos.
El retroceso en la recaudación responde, en gran medida, al desplome de los impuestos ligados al consumo y los ingresos, con una caída del 10,1% en el IVA y del 3,8% en Ganancias, lo que agrava la situación fiscal en las provincias, donde ya advierten que el escenario es “dramático” y atraviesa a la mayoría de las jurisdicciones.