El Gobierno nacional embiste nuevamente contra las políticas de identidad y memoria al detener el envío de kits de ADN a consulados argentinos en el exterior, una herramienta central que permitía a personas con dudas sobre su origen iniciar estudios para determinar si son hijos de desaparecidos, lo que en la práctica interrumpe un mecanismo vigente desde hace dos décadas para garantizar el derecho a la identidad fuera del país.
La medida
afecta directamente a quienes residen en el extranjero y no cuentan con recursos para viajar a Argentina, ya que los consulados funcionaban como puntos habilitados para la extracción de muestras que luego eran analizadas en el país. El sistema había sido relanzado en 2021 bajo el programa “Argentina te busca”.
Desde la Red Internacional de
Abuelas de Plaza de Mayo señalaron que la interrupción del envío de estos kits corta el vínculo operativo con las sedes consulares y limita el alcance de las investigaciones. En paralelo, indicaron que el canal administrativo para estos procedimientos quedó prácticamente desarticulado.
Si bien la vía judicial continúa vigente y podría ordenar la realización de estudios en el exterior en el marco de causas penales,
referentes del área advierten que las condiciones actuales dificultan ese camino debido a la política de recorte y reestructuración que afecta principalmente a organismos vinculados a derechos humanos.
"Toda la política con respecto al tema de derechos humanos fue de degradarla, denigrarla, desautorizarla con una falta de respeto total”, denunció Claudia Carlotto, hija de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo y exdirectora ejecutiva de la unidad especial de investigación de CONADI.
La política de identificación en el exterior había permitido, entre 2005 y 2019, más de 150 extracciones de sangre gestionadas por organismos estatales, en coordinación con la CONADI y la Cancillería, lo que facilitó avances en distintos casos de restitución de identidad.
Actualmente, la red internacional que acompaña estas búsquedas continúa activa en ciudades como Madrid, Barcelona, Roma, París, Estados Unidos y Canadá, donde se estima que aún hay personas con su identidad vulnerada que podrían iniciar procesos de investigación.
Desde los organismos involucrados expresaron su preocupación por el impacto de la medida y señalaron: “Llevamos desde el 2005 mandando muestras y nunca hubo problemas. Siempre llegaron bien y tuvieron validez”, indicó la integrante de la red Europea por el Derecho a la Identidad, Lila Parrondo. Además, desde la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo Roma, reclaman: “Cancillería está desarticulada y media CONADI también, nadie lo va a mandar”.