La conducción de la Confederación General del Trabajo (CGT) se reúne este jueves en su sede de Azopardo para definir cómo continuará la
ofensiva judicial contra la reforma laboral luego del fallo que suspendió parte de su aplicación y, en simultáneo, resolver una convocatoria para movilizar el próximo 30 de abril en vísperas del Día del Trabajador, en un escenario de plena tensión con el Gobierno nacional.
El encuentro, convocado para las 14:30,
se da tras la decisión judicial que dejó en suspenso 83 de los 218 artículos de la reforma, un resultado que en la central interpretan como un alivio transitorio que les permitió recuperar margen de acción, aunque advierten que el escenario está lejos de resolverse.
Uno de los ejes principales será la respuesta a la apelación presentada por el Gobierno contra el fallo del juez laboral Raúl Horacio Ojeda, mientras crecen las expectativas de que la disputa escale hasta la Corte Suprema, un terreno que genera cautela dentro del sindicalismo.
En paralelo, la CGT repasará el avance de los amparos impulsados por distintos gremios, una estrategia que ya logró frenar artículos sensibles como el que declaraba a la educación como servicio esencial, y que busca trabar la implementación de la reforma en distintos frentes judiciales.
Además del plano legal, la dirigencia evaluará la convocatoria a una movilización el 30 de abril, en la antesala del Día del Trabajador, junto con la posibilidad de un acto con la Iglesia que incluya una misa y un encuentro multisectorial para visibilizar el impacto de la situación económica.
Las definiciones del encuentro serán comunicadas por el triunvirato cegetista en una conferencia de prensa prevista para las 17, donde se espera que se detallen los próximos pasos de la central frente a un conflicto que combina la disputa en Tribunales con la presión en las calles.